PUNTA DEL ESTE | MARCELO GALLARDO
Dos jóvenes heridos de gravedad constituye el saldo de un violento accidente registrado este domingo en la ex pista de aterrizaje del aeropuerto de El Jagüel de Punta del Este donde desde hace varios meses se llevan a cabo "picadas" de autos y motos.
Las competencias se llevan a cabo sin que existan las elementales medidas de seguridad y las debidas autorizaciones municipales y policiales, relataron testigos del incidente.
Uno de los jóvenes, identificado como H.G., oriental de 20 años, lucha por su vida en el Centro de tratamiento intensivo del sanatorio Cantegril de Puntal del Este, donde fue llevado después de protagonizar con otro motociclista un violento choque frontal.
La policía informó que el joven tuvo que ser entubado con riesgo de vida al presentar un "estado grave, traumatismo de cráneo y tórax, fracturas expuestas en miembros inferiores, descerebrándose".
El otro motociclista que participó en el accidente, identificado como F.Z. de 18 años, resultó politraumatizado en grave estado pero no con riesgo de vida, según el informe policial.
Testigos del accidente narraron a El País que el mismo sobrevino cuando uno de los motociclistas, que apenas unos minutos antes había participado de una picada, decidió regresar por la misma pista justo cuando largaba la siguiente prueba. "El accidente fue terrible porque ambos impactaron de frente", explicó el testigo ocular de los hechos.
El accidente ocurrió alrededor de las 19:00 en la intersección de la avenida Orlando Pedragosa Sierra y el camino Aparicio Saravia de Punta del Este.
Entre ambas vías de tránsito y la mitad del trazado de la ex pista de aterrizaje se definió tiempo atrás una especie de óvalo de carrera que fue usado en principio por los ciclistas para realizar pruebas contrarreloj y otro tipo de competencias.
Sin embargo, con el correr del tiempo se sumaron los autos y las motos que conformaron un espectáculo sin autorización y carente de los elementos de seguridad mínimos.
Los vecinos de la zona se quejan además de la absoluta falta de controles de los inspectores de tránsito municipales y de la propia Policía.
Al ser eventos sin organización carecen de las elementales medidas de seguridad y de las necesarias autorizaciones. En el lugar no existía ni una sola unidad de emergencia médica móvil para responder de inmediato en caso de que fuera necesario como ocurrió este domingo.
Las peligrosas pruebas se realizaron sin tener un perímetro de seguridad establecido y controlado por personal adecuado para poder ordenar a una enorme cantidad de gente que todos los domingos se daba cita en el lugar para mirar las picadas.
A poca distancia del óvalo de pruebas se encuentra el lugar de juegos de El Jagüel que durante los fines de semana es frecuentado por una gran cantidad de familias. Mientras los niños jugaban, a poca distancia del lugar se registraban las picadas de autos y motos.
Otro caso en Canelones
Las "picadas" son una institución tanto en Montevideo como en el interior.
En "El Jagüel" hace años que se corren sin que las autoridades puedan detenerlas.
El fenómeno se ha visto en otras localidades del país. En abril de 2004, la Policía tuvo que intervenir en las "picadas" que se desarrollaban en la ciudad de Las Piedras.
Tuvieron que ocurrir algunos accidentes graves y varias denuncias vecinales para que las autoridades intervinieran. Para ese entonces ya había jóvenes, la mayoría montevideanos que acudían a las "picadas", que sufrían lesiones invalidantes.
A casi dos años del 5 de abril de 2004, se recuerda el operativo policial en el que se decomisaron dieciocho motocicletas, cuatro automóviles y se aplicaron 40 multas, todo en una sola noche.