"Movimiento mediático contra una empresa que tiene buena imagen"

| El asesor de la empresa finlandesa admite que la reunión existió y que pagó a Cairús para que facilitara reuniones públicas con ambientalistas uruguayos y argentinos, gestiones que fracasaron

RENZO ROSSELLO

Botnia no paga sobornos, ni acepta chantajes y niega enfáticamente haber participado de ningún intento de coima en el pasado o en el presente". De esta manera contestaba la empresa finlandesa al material divulgado el lunes por Canal 9 de Argentina.

Los abogados de la compañía comienzan a estudiar ahora acciones legales, en la órbita civil y penal, por lo que el propio Carlos Faroppa calificó como un "daño" contra su persona y la firma. El representante de Botnia explicó a El País en qué circunstancias ocurrió la reunión que el fraybentino Marcel Cairús filmó mediante cámara oculta.

—¿Cómo surge este incidente que dio lugar a la denuncia pública?

—Eso es así, esa fue la última reunión que tuvimos. El (Marcel Cairús) lo que hizo fue un trabajo para nosotros, se presentó como integrante de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú y de Fray Bentos. En ese momento, cuando él se presenta y, digamos, ofrece sus servicios, yo había sido declarado persona no grata (en Gualeguaychú) y el acceso a la asamblea no lo teníamos. Después de un tiempo él ofrece llegar a una reunión multisectorial, incluida la Asamblea de Gualeguaychú, en Las Cañas, donde iban a participar otros actores más, pero que fracasa.

—¿Usted recuerda aproximadamente las fechas en que esas gestiones tuvieron lugar?

—Eso fue desde junio, que él se presenta, hasta fin de octubre que fracasa la reunión.

—¿La reunión donde Cairús registra esas imágenes cuándo fue?

—Yo creo que ese fue un acto de mala fe en buena fe, sobre alguien que siempre apostó al diálogo. En ese contexto él me dice (Cairús) yo quiero hablar y entonces me cita a su casa.

—Cairús afirma que es en un galpón de la empresa Botnia donde tuvo lugar esa reunión.

—No, es en el fondo de su casa. Y había dos personas de la empresa, o sea otra persona y yo. Se me registra a mí solo porque obviamente la toma es de mala acción.

—¿Y en esa ocasión qué discuten concretamente, ingeniero?

—Bueno, el fin. Si usted mira los textos que allí se ponen, se dice, bueno hasta aquí llegamos y es el fin de esto, esto fracasó. Y bueno, ahí él me amenaza con más, digamos, movimientos. Yo ahí lo que digo es: bueno, si usted quiere cerrar la puerta, la cierra y nada más. Nosotros siempre abrimos puertas, nosotros tenemos un proyecto por delante para continuar y vamos a hacerlo, además estamos firmes. En todo caso puede ser un movimiento mediático contra una empresa que tiene muy buena imagen, que está haciendo las cosas bien y que además personaliza en mí un problema, bueno, si usted va y recaba datos en Fray Bentos verá que yo recibo a toda la gente, en la plaza, donde sea.

—Una cosa que llamaba la atención de este caso era el procedimiento, ya que, en definitiva se le está pagando a una persona para que haga esa tarea, ¿no le parece que queda alguna sombra sobre este paso?

—Esto es en la buena fe de lo que tienen que ser las cosas. Uno tiene reuniones, yo he tenido muchas reuniones con gente explicando el proyecto, en centros comerciales, en los clubes, con mucha gente, poca gente. Y bueno, a uno si le dicen que es representante de una asamblea, lo acepta como tal y ahí nuestro interés era acceder a un diálogo válido con la gente de Gualeguaychú, que estaba muy difícil.

—Pero yo me refería concretamente a la entrega de dinero, ¿qué procedimiento se siguió?

—No, es un pago cuando se termina el trabajo y se termina ahí la historia, es un honorario de trabajo y punto, por varios meses de trabajo y con los gastos, porque él se trasladaba a Gualeguaychú, a Paraná, a Buenos Aires y bueno, cuando fracasa definitivamente la reunión, se terminó la historia. Si alguien hizo algo se paga el trabajo y punto. Nosotros damos vuelta la página y seguimos para adelante porque tenemos por suerte mucho por hacer.

—En la comunicación que se recibió de la empresa se hacía mención a acciones en la órbita civil y penal.

—Eso está a estudio también, hay un abuso por lo tanto, sí. Para las personas que somos de bien y que andamos como cualquiera por la calle, es un daño, y para una empresa que hace más de treinta años que transita en la vía de la honestidad y transparencia también es un daño. Es muy fácil desacreditar a alguien cuando pasa una vida trabajando bien.

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