Uno de los dos escritores que demandaron por plagio a la editorial Random House por la novela El Código Da Vinci, de Dan Brown, admitió ante el Tribunal Supremo de Londres que exageró en su anterior declaración testimonial. Los escritores Michael Baigent y Richard Leigh, autores de La Santa Sangre y el Santo Grial, demandaron a la editorial británica por supuesto plagio en la obra de Brown.
La causa, que había comenzado la semana pasada en el máximo tribunal británico, volvió ayer a la corte tras un receso de una semana para que el juez leyera los dos libros y otro material relacionados con el caso.
En su testimonio de ayer, Baigent dijo que basó sus argumentos de plagio "en revistas de crítica literaria". El abogado James Baldwin, que representa a Random House, afirmó que esos dichos "son simple y sencillamente falsos", ya que numerosas críticas de libros "no sustentaban el alegato de plagio". Tras la crítica del jurista, Baigent respondió que "en ese caso, usted tiene razón. Creo que mi lenguaje fue poco apropiado y que tengo que llegar a un acuerdo con usted sobre eso", agregó.