No son novedades las carencias de la Biblioteca Nacional, y del resto de las bibliotecas públicas del país. Han sido enumeradas y denunciadas hasta el hartazgo y es bien sabido que el nuevo director, Tomás de Mattos, tuvo que enfrentar una titánica tarea usando los mismos recursos que su institución siempre tuvo.
El Primer encuentro Nacional de Bibliotecas Públicas, Populares y de Centros Educativos es parte de las metas que el nuevo director se ha trazado a lo largo de su primer año de gestión. Se desarrollará entre hoy y mañana en Nueva Helvecia. Están invitados 100 representantes de esas tres ramas que debatirán distintas propuestas y a su vez intentarán definir una política coordinada para la gestión de las bibliotecas, sin soñar con nuevos recursos.
Ya se habían realizado anteriores encuentros de bibliotecas públicas y populares pero nunca habían incluido a los centros educativos. "Los incorporamos por primera vez porque entendemos que las bibliotecas públicas y populares cubren las carencias de los centros educativos, de enseñanza secundaria", afirma Ana Cherro, una de las coordinadoras de este encuentro.
Los organizadores parten de la distinción de que las bibliotecas públicas están en la órbita municipal, mientras que las populares responden más que nada a la iniciativa privada y pertenecen a organizaciones de base, ONGs y otros grupos. En ese sentido, desde 1996, las bibliotecas públicas se organizaron en cinco zonas en todo el país, con el fin de coordinar sus actividades. La región norte, sur, centro, este y oeste han permitido generar un sistema de información que ahora este grupo toma como referencia.
Los tres puntos que forman el objetivo del encuentro son destacar la importancia de las bibliotecas populares o vecinales en la promoción de la lectura, la relevancia del libro electrónico (uno de los objetivos más defendidos por De Mattos desde el inicio de su gestión) y la creación de un Sistema Nacional de Bibliotecas en todo el país.
Para la primera y la tercera meta quieren desarrollar un nuevo modelo de gestión, aún en etapa de concepción, que se apoye en los libros electrónicos y la descentralización que jerarquizaría el trabajo de las bibliotecas populares. El apoyo a las actividades de promoción de la lectura en bibliotecas vecinales es un elemento clave. "No es un problema de presupuesto sino de gestión, es decir de capacitar al personal. No se trata de tener más recursos sino de cómo se usan", afirma Ana Cherro.
En cuanto al libro electrónico ya hay algunas novedades. Cherro cuenta que dentro de dos meses aproximadamente se editará una serie de Clásicos Nacionales en CD Rom, lo que permitirá su envío de forma digital a cualquier biblioteca del interior que esté conectada a la red.
La elección de la localidad de Colonia como centro para este encuentro no es casual, sino que también responde al espíritu descentralizador que guía este intento.