Dos menores de edad, que rapiñaron el lunes 6 un reloj suizo a un niño de nueve años en el barrio Parque Rodó, se ocultaron en una ONG que cuenta con un convenio con el INAU y fueron escondidos por un funcionario de la misma, afirmaron ayer fuentes policiales y vecinos de la zona.
Los vecinos afirmaron que levantarán firmas para solicitar a la directora de la institución que despida a ese educador, quién es acusado de usar a los menores de la calle para cometer robos y arrebatos en su provecho.
Mientras, la directora de la ONG replicó que todos sus empleados son de confianza y negó que los niños se ocultaran en la institución tras cometer el atraco.
"Entraron para hablar con uno de los educadores que se encontraba en una reunión. Este les dijo que no podía atenderlos y que regresaran otro día", explicó a El País.
DETENIDOS. Emilio M., padre del menor rapiñado, dijo que observó desde lejos como los ladrones se robaron el reloj y los championes de su hijo y luego los siguió.
Los adolescentes caminaron pocos metros por la calle Luis Piera, subieron a la escalera existente al fin de la calle Blanes e ingresaron a un local ubicado a poca distancia.
"Siempre ocurre así. Los chicos roban en el barrio y llevan las cosas para esa ONG", explicó.
Emilio M. dijo que llamó en la ONG y preguntó a un educador si los dos menores se encontraban en el local. El funcionario le respondió con una negativa.
El padre del menor rapiñado optó por esconderse y esperar que los dos menores salieran del lugar.
Los detuvo a media cuadra. Entre tanto, una vecina hizo la denuncia telefónica a la Seccional 5ta. para que un patrullero se llevara a los dos infractores a la comisaría.
Emilio M. y la denunciante, María Graciela L., indicaron que los niños no llevaban encima el reloj que habían robado minutos antes.
CRITICAS. María Graciela L., de profesión comerciante y que organizará la recolección de firmas en Parque Rodó, reconoció que la ONG del barrio cuenta con varios programas sociales que atienden a menores y adolescentes en situación de calle y que las acusaciones no apuntan a terminar con el trabajo que hace el organismo en el barrio.
Un funcionario de esa institución, dijo, compraba en el autoservice bebidas y alimentos a cinco niños en situación de calle para que cometieran hurtos y arrebatos en su provecho.
"Queremos que ese sujeto se vaya. Esos chicos roban carteras en la playa y entran en esa ONG. Las autoridades de la institución no saben nada de lo que ocurre allí", expresó María Graciela L.
En varias oportunidades, explicó, esos menores vendieron en el barrio aparatos celulares, televisores, radios y bicicletas. Esa versión también fue confirmada por otro vecino, Francisco S.
NEGATIVA. La ONG del Parque Rodó cuenta con siete programas en convenio con el INAU.
Según su directora, la institución atiende a niños marginales como a muchachos que ya cumplieron la mayoría de edad. Como carecen de familiares, reciben apoyo en el organismo privado.
Cuando ocurrió la rapiña al niño, dijo, los menores infractores quisieron ingresar al local, pero se les informó que ese día no se hacía atención directa con personas en situación de calle.
"Los educadores estaban reunidos en una planificación y no tuvieron nada que ver con el incidente de la rapiña", expresó.
Indicó que la misión de un educador es orientar y atender a los niños con problemas sociales y "jamás va a ser cómplice" de un delito.
"Un educador escucha los relatos de los menores infractores y luego los asesora para que tengan una conducta honesta", indicó.
Confesión
En la Seccional 5ta., los menores de 13 y 10 años detenidos habrían reconocido que ocultaban dentro de la ONG los efectos robados en el barrio Parque Rodó, informaron a El País fuentes policiales. Por su parte, la Justicia aún no resolvió ninguna actuación contra empleados del organismo y solo solicitó a la ONG que entregara a la Policía los nombres de los funcionarios reunidos el lunes pasado.
Datos
La Policía considera que el 90% de los arrebatos y hurtos que se comenten en los barrios Centro, Cordón, Parque Rodó y Ciudad Vieja son cometidos por menores.
Fuentes policiales indicaron que bandas de adultos que roban vidrieras del Centro de Montevideo siempre llevan a un menor para que cargue con los objetos hurtados en caso de que se acerque un móvil policial.
El menor queda en libertad en pocas horas porque la Justicia dispone que sea entregado a los familiares por ser una tentativa de hurto. Mientras que los adultos quedan libres porque no hay nada que los incrimine.
Policías consideran que si se efectúan cambios en el Código de la Niñez la delincuencia juvenil descendería en un 50%.
Jefaturas de Policía de todo el país plantearon al Ministerio del Interior que los menores infractores estén más tiempo en las comisarías para ser indagados por otros delitos.