La firme decisión de la empresa textil Dancotex de cerrar la planta en Montevideo y trasladar todas las operaciones al establecimiento de Colonia puede ser considerada como un caso de despido indirecto de trabajadores, opinó ayer el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Bonomi.
"Si se confirma esa hipótesis (que la empresa cerrará en Montevideo), el trabajador tiene derecho a considerarlo como un despido indirecto", afirmó ayer el ministro.
El director de Trabajo, Julio Baráibar, fue aún más lejos y afirmó que Dancotex tiene una actitud "inhumana" y trata a sus trabajadores "como si fueran sillas o máquinas".
El jerarca admitió que tiene una posición "muy crítica" sobre la posición de la empresa de Daniel Soloducho, aunque aclaró que aún no se reunió con ninguna de las dos partes.
"La empresa informó la situación cuando tenía el flete pronto (para irse a Colonia), tendría que haber buscado alternativas, como soluciones de vivienda y escuela para los hijos de los trabajadores que deban trasladarse", comentó.
Bonomi advirtió que el proyecto de ley de prevención de conflictos que ingresará al Parlamento establece un plazo para que el empresario comunique decisiones que puedan afectar a los trabajadores de una firma. "El empleador debería anunciar ese tipo de cambios con anterioridad, para que no pase lo que sucedió en Dancotex", explicó.
SANCIONES. A su vez, el Pit-Cnt le reclamó al gobierno "una actitud dura" con Dancotex por "dejar sin trabajo a 325 personas". El secretario de conflictos de la central obrera, Edgardo Oyenart, dijo a El País que el Poder Ejecutivo "se preocupa por reglamentar las ocupaciones" pero no "por el lock out patronal".
Agregó que Dancotex debe "pagar el precio" y que un posible mecanismo de sanción sería "eliminar las exenciones impositivas que le da el Estado en Colonia". Oyenart y dirigentes del Congreso Obrero Textil (COT) se reunirán hoy con Baráibar para plantearle la situación.
Ayer se realizó la primera reunión de negociación entre la empresa y sus trabajadores sin demasiado éxito, y habrá un nuevo encuentro mañana entre ambas partes.
Dancotex mantiene la postura de que la reapertura de la planta en Montevideo es "inviable" y que el traslado de todas las operaciones a la fábrica de Colonia es "definitiva", dijo su propietario, Daniel Soloducho.
"Me encantaría (volver a poner en funcionamiento la planta de Montevideo), pero es imposible. No puedo ser ciego. Además, la idea no es despedir a nadie, sino que se mantendrán todas las fuentes de trabajo de la gente que pueda trasladarse a Colonia", comentó.
Por su parte, los trabajadores cambiaron ayer su estrategia y ahora dicen que la medida de lucha aplicada el viernes pasado —después de que Soloducho les comunicó su decisión— "no es una ocupación", sino simplemente una guardia gremial permanente en una parte del predio de la firma: donde hay un galpón que se usa como salón sindical.
"Nosotros no tenemos acceso a la fábrica, estamos en la portería de la empresa y el objetivo es impedir que se lleven la maquinaria de aquí. No tenemos luz y apenas un baño químico. Que quede claro: no es una ocupación, los compañeros se equivocaron al explicar la medida de lucha a la prensa", afirmó la dirigente María Cabrera.
El COT realizará una asamblea nacional de delegados esta semana para abordar la estrategia a seguir.