El gobierno anunció ayer que los restos hallados en el Batallón 13 en el pasado mes de diciembre pertenecen a Fernando Miranda, detenido en su domicilio en 1975.
En una breve conferencia de prensa realizada ayer, el secretario de la Presidencia Gonzalo Fernández dijo que los resultados del laboratorio de Córdoba arrojaron un resultado del 99,96% de seguridad. Explicó que nunca dan cien por ciento. El resultado de Policía Técnica que también había llegado a la misma conclusión se conocerá en el día de hoy oficialmente. Sin embargo, la llamada desde Argentina a Fernández para confirmar el resultado, precipitó el anuncio.
Si bien desde el gobierno se afirmó que estaba entre las posibilidades que se manejaron, hasta el momento no se había mencionado su nombre.
Javier Miranda, hijo del militante comunista cuyos restos fueron hallados, dijo con la voz entrecortada y con lágrimas que asomaban a sus ojos: "Mis primeras palabras son para mis viejas que sólo con ellas es posible lograr estos avances sustanciales", en alusión a las madres de desaparecidos. "A mi viejo lo encontramos con las viejas", añadió.
"No puedo sino recordar a mi madre María Teresa y a mi hermano Luis Fernando que seguramente hubieran querido estar aquí, hubieran deseado ver este momento. Con Marta mi tía y con su simiente que aquí queda hoy, recuperamos una larga búsqueda de verdad. Estoy convencido que su semilla germinará", prosiguió.
El integrante de la asociación de familiares pidió disculpas tras adelantar que no contestaría preguntas.
Más adelante afirmó estar "convencido" de que este descubrimiento "es un paso más —para mí uno fundamental—pero es un paso más en la búsqueda de verdad, justicia, memoria y nunca más".
Junto a Miranda estaban su sobrina, Sofía Miranda, y su cuñada. Además lo acompañaban algunas madres de desaparecidos como Amalia González y Luz Ibarburu. En homenaje a ellas reclamó que la búsqueda continúe y mencionó a sus hijos. "Hay que seguir buscando... qué pasó con el Chiqui (Eduardo González González), con Nebio (Melo Cuesta), Juan Pablo (Recagno Ibarburu), León, Mary (Luppi Mazzone)", dijo.
Miranda también agradeció a la Presidencia de la República, al equipo técnico de la Universidad de la República porque "es su esfuerzo el que nos devuelve no sólo la identidad de mi padre, sino que alumbra otro futuro de más verdad", al Equipo Argentino de Antropología Forense y a los miembros de la Comisión para la Paz. Especialmente mencionó al sacerdote fallecido Luis Pérez Aguirre.
Fuentes de Familiares señalaron que esta es la confirmación de que "volvieron a mentir los mentirosos" porque tanto la información que proporcionaron a la Comisión para la Paz, como los informes entregados al actual presidente, no incluyó a Miranda entre los enterrados en el Batallón 13. "Siempre se dijo que estuvo enterrado en el 14 y que luego de exhumado, sus cenizas fueron tiradas al mar", señalaron.
De acuerdo con ello indicaron que habrá que seguir buscando porque puede haber enterramientos en otros muchos lugares.
COMPLEJIDAD. El médico forense Guido Berro explicó que la tarea estuvo caracterizada por "ciertas complejidades". Agregó que por el tiempo que ha pasado se hace muy difícil llegar a conocer las causas de la muerte por el estudio de las piezas óseas, y que por ello la lesión del húmero registrada en el esqueleto, no se pudo relacionar con el deceso.
También afirmó que las piezas dentales fueron fundamentales y que los antropólogos argentinos pidieron que precisaran más la edad que podía tener esa persona al fallecer, para acotar las posibilidades de identificación.
Tanto Policía Técnica como el laboratorio argentino tienen muestras del radio (hueso del brazo) que también se encontró en el Batallón 13. Berro explicó que por las características podría tratarse de una mujer y que se analiza si corresponde a Elena Quinteros. De todos modos advirtió que es muy difícil, de una pieza tan pequeña, concluir a quién perteneció.
Policía informó que se había ido a Argentina
Fernando Miranda nació en la localidad de Batlle y Ordóñez, Lavalleja, el 4 de julio de 1919. Era casado y padre de Luis Fernando y Javier. Era escribano, profesor de la Facultad de Derecho y militante del Partido Comunista.
Fue detenido por miembros de las Fuerzas Conjuntas el 30 de noviembre de 1975 en presencia de su esposa e hijos. Cuatro efectivos vestidos de civil llegaron a la casa a las 4 de la mañana de un domingo, en que Miranda se encontraba en Punta del Este por razones profesionales. El libro "A todos ellos. Informe de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos" relata que su esposa le comunicó la noticia y resolvió volver inmediatamente.
Agrega que su detención fue negada por las autoridades de la época. Un informe posterior de la Policía de Montevideo señalaba que Miranda había abandonado el país el 11 de febrero de 1976 a las 22 horas según constaba en la lista del Ferry Boat-Gral. Artigas.
En este caso no hubo testigos de otros detenidos que lo hubieran visto por lo que se concluyó que habría muerto dentro de las primeras 48 horas de detenido.
A los familiares se les informó que el mayor Ramas y el capitán Ferro fueron quienes lo trasladaron en un vehículo militar desde su casa. Se informó que durante el trayecto Ferro le dio un "golpe de karate" que lo dejó inconsciente. No obstante, la Comisión para la Paz afirmó que en la noche del 1º al 2 de diciembre tuvo un enfrentamiento con sus custodios donde recibió un golpe de karate que le ocasionó la muerte. Informó que estuvo detenido en el Servicio de Material y Armamento (SMA), ubicado en el predio del Batallón 13 de Infantería, luego enterrado en el Batallón 14 y después exhumados sus restos, incinerados y arrojados al Río de la Plata.