A partir de hoy comienza a regir en Rio Grande do Sul la resolución por la cual se le imponen trabas fitosanitarias al ingreso de arroz, trigo, porotos, cebolla, avena y cebada proveniente de terceros países, entre ellos Uruguay, a la vez que a nivel del Poder Ejecutivo se están estudiando acciones para evitar su aplicación en el entendido de que se trata de una medida estadual que afecta los tratados internacionales firmados por Brasil en el Mercosur y complica las relaciones con los países miembros del bloque.
Fuentes de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) señalaron a El País que hay preocupación en Itamaraty por el levantamiento del veto interpuesto por el gobernador Germano Rigotto a la propuesta presentada por el diputado de la oposición, Jerónimo Goergen.
A su vez, las organizaciones de productores que respaldan la aplicación de la medida y que desbordaron las barras el pasado 20 de febrero cuando por 35 votos contra 6 se levantó el veto a la propuesta, consideran que se trata de una medida que impone una barrera sanitaria y no comercial.
A nivel del gobierno federal, se está estudiando la aplicación del mecanismo de Acción Directa de Inconstitucionalidad (ADIN), por considerar que se trata de una resolución estadual que violenta leyes federales.
Este tema será analizado el próximo lunes en Brasilia en una reunión a celebrarse entre el autor de la propuesta y representantes del gobierno federal.
En Uruguay, en tanto, se aguarda con optimismo que la vigencia de la medida en Rio Grande sea de corta duración, en función del rechazo que generó en el gobierno federal.
En tanto, el arroz uruguayo para transitar por territorio riograndense debe ser sometido a análisis de laboratorio para determinar la eventual existencia de residuos de agroquímicos por la utilización de fungicidas, además de la posible presencia de micotoxinas.
Esta posibilidad ya fue descartada desde la gremial de arroceros uruguayos al señalar que en nuestro país se utilizan los mismos productos químicos que en el estado de Rio Grande Do Sul, por lo que el temor que tienen los productores gauchos es infundado.