Escribe: dr. CARLOS MAGGI
La desocupación bajó en el Uruguay. Pero sin embargo sigue desde hace tiempo, en el 12%. Hay desempleo y subempleo en el comercio, en la industria y en casi todas las áreas profesionales. Este es el panorama que el mercado le ofrece a los jóvenes.
Está pasando algo muy raro:
a) Porque hay mucho talento creador, tenemos una industria informática dinámica, con una formidable proyección exportadora, que cada vez demanda más recursos humanos.
b) Y sin embargo, por ignorancia de lo que está pasando o por mala organización de la enseñanza, el número de estudiantes y de egresados en las carreras informáticas (profesionales y técnicos) está muy por debajo de esa demanda.
Los que están en el negocio, afirman que los pedidos de trabajo continuarán en ascenso; pero que los interesados directos (los jóvenes puestos a elegir un camino) no se dieron cuenta que la demanda de trabajo en informática continuará en ascenso.
Pienso que los estudiantes saben más de lo que parece, pese a la abulia y al desprecio del Estado.
Está sucediendo en estos días un forcejeo desesperado: estudiantes que quieren estudiar y centros de estudio que no les dan cabida. No todos pueden pagar.
Según Mario Mordezki (ingeniero industrial, director del Centro de Educación para Ejecutivos de la Universidad ORT) para el 2010 el sector de la TI prevé alcanzar los 500 millones de dólares de exportación anual. Se necesitarán, entonces, 2.500 nuevos puestos de trabajo por año.
PREGUNTO: ¿Quién prepara profesores para atender semejante trabajo?
¿Dónde está la respuesta a la necesidad de saber?
¿Alguien trazó un plan acorde con la realidad acuciante?
¿Por qué hay sólo cinco ciudades privilegiadas?
¿Cuántos pedidos de inscripción en cursos públicos de TI, son rechazados?
La Cámara Uruguaya de Tecnología Informática (CUTI) estima que en el presente año, habrá 600 nuevos puestos de trabajo en empresas del sector informático; y que actualmente, se reciben por año 300 jóvenes, entre ingenieros y técnicos de carreras de menor extensión.
—"Para quienes quieran trabajar en el sector de las TI no sólo existen opciones como ingeniería o licenciaturas en informática o en sistemas que ofrecen las diferentes universidades del país y que duran entre 4 y 5 años.
También hay (¿¿hay??) títulos intermedios, cursos cortos como los de analista en TI, analista programador, programador de páginas web, técnico en Electrónica Informática o en Sistemas Operativos y Redes, programador de lenguajes como JAVA, o administrador avanzado del sistema informático Linux, entre otros.
No todos tienen que ser licenciados o ingenieros en informática, sino que también existen cursos cortos o intermedios que capacitan y brindan conocimientos que son muy requeridos en el mercado laboral nacional" —así habla el señor Stolovich, director ejecutivo de la Cámara uruguaya de la Técnica Informática; y agrega:
—Incluso esos chicos que se pasan las horas en un cibercafé o frente a la computadora, a veces no saben que una carrera corta o intermedia los puede habilitar a conseguir un trabajo. Desde hace dos años existen bachilleratos tecnológicos especializados en informática. Se ofrecen en la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), en el Liceo Elbio Fernández y en la Fundación de Cultura Informática, validados a nivel oficial.
LAS CINCO PRIVILEGIADAS. Pero la realidad es menos halagüeña.
No todas las capitales de departamentales, tienen bachillerato especializado en informática.
Para estudiar esos cursos, hay que vivir en una de "las cinco ciudades privilegiadas": Montevideo, Maldonado, Mercedes, Paysandú o Salto.
¡En Canelones, San José, Colonia, Rocha, Minas, Treinta y Tres, Melo, Durazno, Florida, Flores, Artigas, Fray Bentos, Tacuarembó y Rivera ¡no hay bachillerato en informática!
En Montevideo... En Montevideo, el gran privilegio es mentira. Por uno que consigue inscribirse en esos bachilleratos, dos quedan afuera. Hay examen de ingreso y los funcionarios confiesan el rechazo de muchos miles de postulantes; quieren aprender y no tienen lugar ni en el local del Buceo, ni en el local de General Flores y Propios. Los estudiantes desbordan y los rechazados que son la mayoría y deben conformarse con dejar de estudiar; o prepararse para ejercer la poesía y vivir sin empleo.
Es muy alarmante que el bachillerato informático tenga nada más que dos años de existencia y que solo se ofrezca en cinco ciudades; y que en la única ciudad donde pude preguntar (Montevideo) me digan que no hay lugar para inscribirse y dar la prueba de suficiencia.
Frente a un panorama asombroso (desocupación cero y crecimiento geométrico de la exportación) la respuesta del Estado es raquítica.
Hay 14 departamentos (entre los cuales está nada menos que Canelones) que le dan preferencia a la creación de abogados, historiadores y periodistas, profesiones muy dignas, para las cuales, lo sé por experiencia, hay diez niños para cada trompo.
"Una empresa instalada en el mercado uruguayo necesita contratar 300 personas durante el 2006" —dice la gente de CUTI con toda razón; y sabemos que esa empresa que necesita contratar 300, es "Tata" de la India.
Gabriel Rozman, Presidente de la central regional de "Tata Consultancy Services", dijo:
—"Habría que promocionar el estudio de la Informática, porque hay desempleo cero. También el gobierno podría entrenar a mucha gente que está en otras posiciones y no tiene trabajo" (Búsqueda N� 1.339).
En estas palabras (suavizadas por un estilo amable) hay un terrible reproche a las autoridades.
Cuando se crean fuentes de trabajo, de las más nobles, la enseñanza pública cierra sus puertas. ¿La respuesta consiste en disminuir el horario para los cursos en inglés?
Muchos quieren reformar la reforma de Rama y se van por las ramas. No he visto a nadie que exija la universalización de la enseñanza informática.
¿Qué quiere el Uruguay? Y la pregunta abarca por supuesto muchos años. Muchos más que estos doce meses del gobierno frentista.
Este no es un problema de política partidaria es un problema de política cultural.