Al cumplirse un año de gestión del primer gobierno de izquierda en la historia del país, los indicadores de opinión continúan mostrando un apoyo mayoritario de los uruguayos hacia el gobierno. Al terminar febrero, el desempeño del Presidente Tabaré Vázquez recibe la aprobación del 54% de la población y la desaprobación del 18%, mientras que un 26% tiene opiniones neutras.
Con estos resultados, el gobierno se mantiene en niveles de aprobación algo superiores a su "base de apoyo original", es decir, a la proporción de votos con que fue electo Presidente en 2004 (50,5%).
Si bien la base de sustento de Vázquez es hoy tan amplia como la que lo llevó a la presidencia, no necesariamente es igual en su composición política. Hoy no todos los que lo votaron lo apoyan y, en cambio, lo apoyan algunos de los no lo votaron. Concretamente, si bien entre los frentistas el apoyo a Vázquez es mayoritario, hay un segmento de casi la cuarta parte que no aprueba su gestión. No la desaprueba, pero tampoco manifiesta una opinión positiva sobre la gestión de Vázquez. Contra algunas interpretaciones corrientes, no hay evidencia firme desde las encuestas de opinión pública de que el segmento de frentistas que no aprueban a Vázquez esté más vinculado a los grupos radicales de la colectividad.
Quizá esto es así en el juego político entre los líderes de la coalición. Pero del lado del electorado la mirada por sectores muestra que en todos los grupos frentistas —tanto radicales como moderados— el núcleo de electores que no aprueba la gestión del Presidente es relativamente similar.
Y, además, en términos ideológicos, los juicios sobre Vázquez son incluso levemente mejores entre las personas que se definen a sí mismas como de "izquierda pura" (que podríamos suponer más cercanos a los radicales), que entre los más moderados de "centro izquierda".
Pero, si bien hay un segmento de frentistas que no aprueba al Presidente, también hay segmentos de votantes de partidos tradicionales que sí lo hacen. Esto es particularmente visible dentro del nacionalismo, donde casi un tercio de la colectividad blanca apoya la gestión de Vázquez. En realidad los blancos están divididos hoy en partes casi iguales entre aprobación, posiciones moderadas y desaprobación. Esta configuración de opinión es la que, en parte, dificulta la estrategia nacionalista desde la oposición. Cualquier movimiento en relación al gobierno —mayor cercanía, mayor oposición— puede llegar a afectar partes sustantivas del electorado blanco. El liderazgo nacionalista, en este marco, debe hilar fino en sus movimientos políticos y/o elaborar una estrategia de división del trabajo (entre sectores o entre líderes individuales) que pueda articular la diversa gama de posiciones dentro del electorado del partido. Los colorados —en este sentido— la tienen más fácil: la aprobación a Vázquez entre la colectividad colorada es minoritaria (no llega al 20%).
La base de apoyo político de Vázquez, por otra parte, también muestra fortalezas importantes en términos de extensión social. La aprobación a la gestión del Presidente no solo sigue siendo mayoritaria en el total del colectivo, sino que también se sustenta en un amplio espectro sociodemográfico. En todos los segmentos sociales, definidos en términos de clase social, de región geográfica, de nivel educativo, de género o de edad, las personas que aprueban el desempeño presidencial son más que quienes la desaprueban.
¿Luna de miel? Mirada en perspectiva, la evolución de la aprobación presidencial en los últimos meses presenta relativa estabilidad. Desde julio en adelante los juicios positivos sobre el desempeño de Vázquez se han mantenido en una "banda de flotación" bastante estrecha, con un registro mínimo de 52% y uno máximo de 56%.
Esto no se explica porque la agenda política en este período haya estado quieta. Todo lo contrario. La aparición de los restos, la denominada Ley de cárceles, la aprobación del presupuesto, el amague de renuncia de Astori, los planteos de reforma tributaria y de la salud y, más recientemente, el conflicto con Argentina y el tema de las ocupaciones constituyen un "arsenal" de temas que el gobierno ha enfrentado en la coyuntura política. Algunos con potencial impacto favorable (caso desaparecidos), otros con potenciales amenazas (caso Ley de cárceles), otros de impacto incierto. En todo caso, los resultados de las encuestas mostraron que, si estos temas trascendentes de la agenda tuvieron efectos, lo tuvieron en muchos sentidos y quizá se neutralizaron entre sí.
Una mirada temporal algo más larga, retrotrayéndonos al primer semestre del año pasado, muestra otra perspectiva. En aquel entonces Vázquez llegó a recibir aprobaciones de niveles extraordinarios, que rozaron el 70% en algunas mediciones puntuales. Cuando en julio —luego de la primera iniciativa sobre liberación de los presos, de la visibilidad de las primeras fallas de implementación en el Plan de Emergencia, y de los incidentes con "piquetes" que coparon la agenda durante un par de semanas— los niveles de aprobación cayeron bruscamente más de 10 puntos, la pregunta que se planteó fue: ¿terminó la "luna de miel"?.
Si se define el período de "luna de miel" como aquél durante el cual el Presidente recibe un nivel de adhesiones muy superior a la proporción de votos con que fue electo, entonces sí, la luna de miel fue muy corta y terminó en julio. Pero si, en cambio, se toman en cuenta los niveles de desaprobación, la respuesta es menos clara, ya que la desaprobación al trabajo de Vázquez, si bien ha crecido, representa todavía hoy menos de una quinta parte de los uruguayos.
De una forma u otra, en el balance, el gobierno de Vázquez ha atravesado su primer año de gestión en aguas no muy tranquilas, y —desde la opinión de los uruguayos— parece haber aprobado el examen. Al comenzar su segundo año, continúa con amplios márgenes de respaldo popular para emprender sus políticas.
Ficha técnica
Los resultados y el análisis presentado en el presente artículo fueron elaborados especialmente por Equipos MORI para El País, sobre la base de su sistema regular de medición de Opinión Pública y su Banco de Datos. En la última encuesta fueron entrevistadas 700 personas de 18 años y más de edad en zonas urbanas de todo el país entre los días 11 y 18 de febrero de 2006. Las personas encuestadas fueron seleccionadas del total en base a una muestra probabilística de hogares. El margen de error esperado es de +-3.7% para el total de la muestra, con un 95% de confianza. En los casos donde se presenta información para un segmento específico de la población el margen de error es mayor. Los resultados presentados pueden no sumar exactamente 100 debido al redondeo.
Preguntas utilizadas:
¿Ud. aprueba o desaprueba la forma en que Tabaré Vázquez está desempeñándose como Presidente? 1. Aprueba; 2.Neutro; 3.Desaprueba.
¿Con cual de estas opiniones está Ud. más de acuerdo?1. El gobierno debería tener una actitud más agresiva frente a Argentina en el diferendo sobre la instalación de las plantas de celulosa 2. Las medidas que está tomando el gobierno son las correctas 3. El gobierno debería ser menos agresivo frente a Argentina en el tema.