Mientras el mercado laboral demanda profesionales del área de la informática, pujantes ingenieros industriales y mecánicos, técnicos y oficios especializados, surgen cada vez más cursos y centros culturales que ofrecen carreras cortas de las más diversas ramas artísticas.
Hay talleres para aprender a diseñar mandalas, sobre la energía del color, clases de café concert, de masaje tailandés, improvisación y composición, teatro e incluso para ser actor de televisión.
Son aptos para cualquier tipo de público: desde el profesional al que se le recomendó tomar clases de yoga por el estrés, a jóvenes que en el sistema educativo no encuentran opciones vinculadas al arte. También están aquellas personas que, por hobby o curiosidad, deciden aventurarse en algún curso que se aparte de la rutina.
Este año, por ejemplo, se inauguró el Centro Infinito en la Avda Uruguay. Allí Virginia Vitale, terapeuta en masajes Shiatsu Zen, masaje tradicional tailandés, shantala y tuei-na (para niños y bebes) será la profesora de la primera formación "integral" en Uruguay. El taller durará un año y comienza el 7 de marzo. La directora del Centro Infinito, Nora Perdomo, explicó que la idea es reunir actividades vinculadas a las terapias alternativas. "Es la posibilidad de tener contacto con información que nos ayudará a crecer en diferentes niveles, para darnos cuenta de que todos tenemos un potencial increíble".
Si se trata de desarrollar el potencial humano, también se podrá acudir al Taller de Sensibilización que impartirá el psicólogo Leo Asperger en su consultorio en Ellauri y Miranda. Enseñará durante todo el año técnicas para mejorar la comunicación personal, las habilidades sociales y la inteligencia emocional. "Es un asunto de moverse con mayor agilidad, soltura y comodidad, tanto en las relaciones familiares como laborales", explicó Asperger.
El Centro Cultural Equilibrio, en la calle Bulevar Artigas, también pretende reunir un popurrí de actividades y cursos vinculados al arte. "Esta institución aspira a posicionar la capacitación de las artes humanas en el destacado lugar que una sociedad culta como la nuestra merece tener", reza su comunicado.
Allí funcionará una Escuela de Teatro, a cargo del docente Alberto Rivero, clases de Café Concert con Petru Valenski, talleres de murga, artesanías, pintura, cerámica, diseño de modas e incluso clases de modelaje, que costarán $ 2.200 mensuales.
"Hay que hacer un énfasis en los temas artísticos", considera la artista Agó Páez Vilaró. "Hace 15 años que trabajo con mandalas y dentro de poco publicaré un libro para todas las escuelas del país, para que aprendan a aplicar el uso del mandala. Ahora los adolescentes y los niños exigen hacer un énfasis en el arte, se debe estímular el uso de estas herramientas en las clases si no se aburren y se duermen", asegura Vilaró.