Siete meses después de la reestructura del transporte, los comerciantes de la calle Colón dicen que fueron perjudicados por los cambios y que sus ventas descendieron un 50% promedialmente.
En los dos últimos meses hubo tres locales que cerraron sus puertas y otros cuatro que iniciaron la liquidación de mercadería por cierre.
Un grupo de comerciantes dijo a El País que la semana pasada se reunió con el intendente Ricardo Ehrlich y Gonzalo de Toro, director de Tránsito y Transporte, para plantearles la "preocupante" situación y posibles soluciones al problema.
El intendente, según dijeron, se comprometió a repetir reuniones y estudiar los posibles planteos al respecto.
Los comerciantes coinciden que el descenso de sus ventas es producto de la reducción de líneas que pasan por la puerta de sus locales desde que se implementó la reestructura. Actualmente solo cinco líneas recorren la calle Colón.
Por otra parte, afirman que los usuarios del transporte no aprendieron a realizar los trasbordos y prácticamente no toman el ómnibus en la parada de Colón y Sarandí, que antes de la reestructura estaba "desbordada de público".
"Hay gente que camina hasta las paradas de la Plaza Independencia porque no sabe cómo se hacen los trasbordos", dijo Gerardo Mazzone, propietario de un local sobre la histórica calle comercial.
Mazzone fue uno de los primeros en poner el grito en el cielo cuando se anunció la reestructura del transporte para la Ciudad Vieja. Junto con otros vecinos y comerciantes recolectó alrededor de 7.000 firmas contra la propuesta.
"La intendencia nos había pedido un tiempo para que la gente se adapte y evaluar la situación. Creemos que ese tiempo ya pasó y que nos dio la razón: las ventas bajaron", dijo. En su local las ventas bajaron un 70%, indicó.
La mayoría de los locales ubicados sobre la calle Colón se dedican a la venta de ropa. Los comerciantes coinciden que los más afectados son los que venden al público en general. "Han sobrevivido los locales que tienen una clientela específica, como tiendas que compran al por mayor y revendedores", dijo Nicolás Gargassoulas, dueño de un local ubicado en la esquina de Colón y Washington.
PROPUESTAS. Los comerciantes piensan en varias propuestas como solución. Entre ellas mencionaron la idea de hacer un circuito que una el paseo peatonal de Sarandí con el Mercado del Puerto pasando por Colón.
Para Gargassoulas una propuesta que puede tener andamiento es consolidar la zona comercial como un punto de diseño de ropa que mezcle los tradicional con las nuevas tendencias. "Están apareciendo diseñadores jóvenes con nuevas propuestas que podrían venderse en Colón", dijo.
Para el comerciante este emprendiemiento podría potenciarse con una serie de exoneraciones que permitan colocar "carteles más grandes que sean más atractivos para el público".
Lola, propietaria del comercio "Lolita", dijo que otra posible solución es a través de la promoción y el reciclaje de los comercios, como forma de que sean más atractivos.
Lo que todos coinciden es que el aumento de líneas es la solución más inmediata.
Comisión de Patrimonio en contra
Las paradas de trasbordo ubicadas en la Plaza Independencia siguen siendo un fuerte motivo de debate.
La Comisión de Patrimonio informó que la intendencia municipal "no solicitó los permisos correspondientes" para la instalación de las dos paradas de trasbordo del transporte colectivo en la Plaza Independencia.
La Comisión entiende que la plaza y todo su ámbito público, "o sea hasta donde comienza el dominio privado", son también afectados como patrimonio de la nación.
Este informe de la Comisión surgió como respuesta a un pedido de informes presentado por el diputado Jorge Gandini, del Partido Nacional.
Por su parte, la Comisión Especial Permanente de Ciudad Vieja respondió a un pedido de informes que presentó el edil nacionalista Alvaro Viviano.
El mismo concluyó que "si bien se comparte la opción" de ubicar las paradas en esa circunvalación, "es negativa su posición dentro del espacio" ya que no responden a "las lógicas propias de la circulación".
El informe agrega además que "el diseño específico de las paradas de intercambio, en cuanto a su longitud, altura, formalización y relación con el espacio de veredas y fachadas no contempla las características de las preexistencias y particularmente sus valores".
Datos
INICIO. La reestructura del transporte en Ciudad Vieja se puso en marcha el 4 de julio de 2005, tres días antes de asumir la nueva administración municipal que encabeza el intendente Ricardo Ehrlich.
LINEAS. Se estableció un recorrido único de los ómnibus por las calles Juncal, Cerrito, Lindolfo Cuestas y Buenos Aires. Por reclamos de los vecinos de Colón cinco líneas circulan por esa calle: 14, 116, 126, 158 y 396.
FIRMAS. No todos los vecinos y comerciantes estuvieron conformes con la reestructura. Se recolectaron 7.000 firmas en contra del nuevo servicio, que fueron enviadas a la Intendencia de Montevideo.
CACEROLAS. Los comerciantes de Colón retomaron las conversaciones con las autoridades municipales, porque entienden que siguen siendo perjudicados por los cambios. Apenas comenzó la reestructura organizaron "caceroladas" como protesta.