South Sound y Golden Last fueron los grandes protagonistas en la definición del clásico José Serrato, la prueba de mayor jerarquía disputada ayer en Maroñas. Y la victoria le correspondió al hijo de Wildest Sound, que había dominado sobre el final de la carrera pero al que le quedaba hacer frente a la fuerte atropellada de la tordilla Golden Last, a la que terminó superando por el estrecho margen de media cabeza. Un final vibrante, con suspenso, que sin duda agradó a las tribunas, por más que había sido un fracaso para la cátedra. El más apostado de la carrera, Amadis, consiguió un aceptable y cercano tercer puesto, pero sin hacer concebir mayores esperanzas a sus partidarios. Todo en el transcurso de 1’36"57, un muy buen guarismo para la cancha nada elástica de ayer.
INTENSIDAD. Como era previsible, el cotejo clásico tuvo acciones movidas y ello corrió por cuenta de dos participantes: Sir Li y Percal. No se dieron tregua desde la salida, se distanciaron del resto y a más de tres cuerpos quedó en el tercer lugar Amadis, encabezando el grupo. La lucha de los dos punteros se mantuvo hasta hollar la recta final, pero muy pronto se advirtió que a ambos le había llegado el sueño. Y casi en forma simultánea, varias atropelladas, pero siempre con Amadis prevaleciendo. Sin embargo ya en los 200 finales la figura de South Sound comenzó a crecer, pasó al frente en breve trecho y a todo ello, surgió muy embalada, Golden Last. La yegua presionó hasta el mismo disco, pero no pudo quebrar a su rival, que le superó por tan sólo media cabeza. Luego Amadis, Rigoletto, Gulpha White e Imparcial en ese orden, muy juntos, habiendo entre el primero y el sexto puesto sólo dos cuerpos y medio.
RESURGIR. Había tenido South Sound un más que promisorio comienzo de pistas, pero ello estaba lejos, cuando ya se trata de un caballo de 5 años. Luego su campaña, con altibajos, con triunfos inclusive, no estuvo a tono con lo que prometiera y ello es muy probable que por limitaciones físicas. Ayer se mostró en otro nivel, ratificó ser un caballo corredor, de clase, para sacar a flote su primer triunfo clásico, en el que tuvo bastante que ver el oportunismo y precisión del jockey Waldemar Maciel. Todo es de esperar que el zaino de Amado Leites se mantenga así con lo que será firme animador de esta clase de cotejos.
Golden Last, con la que se eludió competir el sábado en el clásico Ramiro Segade entre yeguas, concretó una gran actuación, quizá la mejor de su campaña, porque estuvo a punto de obtener un clásico frente a los machos, en una carrera severa que estuvo refrendada por el tiempo empleado. Todo un mérito para la pupila de Pedro Hernández, que ya tiene 4 años.
De Amadis y los restantes cercanos escoltantes, cabe decir que hicieron un buen papel, aunque no hayan resultado peligrosos en la definición.
Leites: "la vida nos ha dado revancha"
Un par de años atrás todo era tristeza para Amado Leites. South Sound, su flamante proyecto de crack, acusaba una grave lesión luego de llegar penúltimo en el clásico José Serrato, en el que fue cotizado favorito incluso ante la presencia de Mistongo que esa tarde no pudo con el argentino Sporty. Y no era para menos, el hijo de Wildest Sound había ganado por demolición en sus dos primeras salidas a pista, ilusionando a sus allegados con tardes de gloria e imborrables festejos. En cambio ayer todo fue distinto para el esforzado entrenador. De la mano de aquella frase que asegura que "la vida da revancha", South Sound hizo memoria y pagó con creces las horas extras que su trainer le dedica todos los días: "precisamente en este mismo clásico fue que se lesionó", recordó inmediatamente Leites, quien luego agregó: "la verdad es que hubo que trabajar duro y tener mucha paciencia con él. Solamente el que estuvo a su lado sabe todo lo que costó recuperar este caballo. Pero afortunadamente la vida da revancha y hoy (ayer) South Sound nos demostró que no estábamos equivocados acerca de las perspectivas que teníamos con él. Te repito, hay mucho sacrificio detrás de esta victoria, por eso es que se disfruta tanto. Por lo visto parece querer volver al nivel de sus primeras carreras, pero primero vamos a festejar como corresponde y después ver como queda para pensar en el futuro".
SOCIOS. Mientras tanto Fausto Bosi y Kevor Kouhlmanián, los pacientes propietarios del nietmo materno de Jimmy Who, exteriorizaban su alegría en medio de la protocolar entrega de trofeos. El primero de ellos expresó: "¡qué revancha después de 2 años! ¡Eramos favoritos nada más y nada menos que contra Mistongo! Es increíble como afortunadamente con el paso del tiempo pudimos cambiar la historia. La verdad es que me parece un sueño".
Por su parte, Kouhlmanián recalcó: "esto se dio gracias al trabajo de todo el personal del stud, pero no me quiero olvidar de Mario González que lo varea todos los días y que esta vez no lo pudo correr. Y obviamante reconocer la conducción de Maciel, que estuvo notable".