Rio de Janeiro - El secretario de Seguridad de Rio de Janeiro, Marcelo Itaigiba, afirmó hoy que "Brasil será rehén de las drogas y se transformará en una Colombia", tras un nuevo enfrentamiento entre narcos en la favela Rocinha, donde fueron muertas seis personas y otras seis resultaron heridas.
"O la sociedad se une al estado en este combate, o Brasil, en función de la inexistencia de una política de seguridad pública nacional, será rehén de las drogas y se transformará en una Colombia", dijo por la mañana el secretario a la radio CBN.
El nuevo ataque en Rocinha, la favela más grande de Latinoamérica -con más de 130.000 habitantes, en la zona sur de Rio- comenzó a última hora del jueves.
Unos 40 hombres vestidos de negro, con uniformes similares a los del grupo de élite de la policía Bope (Batallón de Operativos Especiales), llegaron a la comunidad en cuatro camionetas.
Los atacantes, presumiblemente del grupo Comando Vermelho (CV, el más antigua de Rio), lanzaron enseguida cuatro granadas, dispararon contra los transformadores de energía, dejando así la favela a oscuras, e iniciaron disparos que, con intervalos, se extendieron durante al menos tres horas.
Muchos moradores recién regresaban de sus trabajos a la favela, por lo que, según el relato de algunos habitantes a ANSA, "hubo mucha gente que se tiró al piso y otros que comenzaron a correr para poder llegar a sus casas".
Como consecuencia del tiroteo entre los atacantes y los de otro grupo, Amigos de los Amigos (ADA, que dominaba el narcotráfico en Rocinha), fue muerto el joven Diego Antonio Lima, de 14 años, y otras seis personas heridas, según el primer informe oficial de la policía.
De acuerdo a moradores consultados por ANSA, "los disparos entre los narcos se escucharon hasta la madrugada", y por la mañana aún había "cuerpos tirados en las calles".
La policía confirmó en un nuevo informe al mediodía que el número de muertos alcanzaba a seis, mientras seguía la búsqueda de los atacantes tanto en la favela como en los morros vecinos, de la zona sur de la capital turística de Brasil.
El secretario de Seguridad de Río, Itagiba, afirmó en una nota divulgada a la prensa que "los hechos ocurridos en Rocinha son reflejo de una disputa de cuadrillas por los puntos de venta de drogas en la ciudad y la policía intervino, una vez más, para reprimirlas".
"Es hora de decir basta", enfatizó Itagiba sobre el nuevo conflicto en Rocinha, donde en Semana Santa de 2004 una guerra entre narcos y policías causó 13 muertos.
Según la policía, los atacantes son del Morro de la Providencia, del centro de la ciudad, y se presume que se reunieron hace cuatro días en los morros Cantagalo y Pavao-Pavaozinho, en Copacabana, para planear el ataque, en represalia por la muerte del portero Marcos Costa, "Macaxeira"
Tras haber abandonado el tráfico de drogas, el portero trabajaba para la G.G Producciones, del ministro de Cultura, Gilberto Gil, y su esposa, Flora Gil, y está desaparecido desde el lunes.
Desde ese día, circularon rumores en Rocinha sobre la existencia de una lista con los nombres de una veintena de personas que sabían demasiado sobre las actividades del narcotráfico, revelaron a ANSA, moradores de Rocinha que pidieron mantener su identidad bajo reserva.
La subsecretaría de Inteligencia también tenía informaciones "de que antes del Carnaval podría haber una invasión en la Rocinha", consignó hoy la prensa local.
La información fue pasada, según el diario O Globo, al Batallón de la Policía Militar 23, del barrio de Leblón, pero la policía no reforzó la seguridad en la favela, escenario permanente de enfrentamientos.
ANSA