Seúl - Corea del Norte, preocupada por la pobreza y la crisis nuclear, celebró el jueves el 64 aniversario de su "Querido líder" Kim Jong-Il con un nuevo ataque contra los "agresores" estadounidenses que serán "aplastados hasta el último hombre" en caso de agresión.
"La crisis nuclear no podrá ser resuelta jamás mientras Estados Unidos siga desarrollando una política anacrónica hostil contra Corea del Norte", declaró Yang Hyong-sop, vicepresidente del presidium de la Asamblea popular suprema, el parlamento norcoreano.
Las negociaciones multilaterales para convencer al Norte de que renuncie a su armamento atómico se encuentran en un punto muerto desde hace más de dos años. Pyongyang acusa a Washington de ser responsable de este bloqueo.
El ejército y el pueblo de Corea del Norte "aplastarán a los agresores hasta el último hombre" si Estados Unidos la atacara, aseguró el responsable en una declaración difundida por la agencia oficial KCNA.
Por otra parte, Yang elogió al "Gran líder", Kim, "responsable de un nuevo salto adelante en la construcción de una gran y próspera nación socialista gracias al poder del Songun", política destinada a privilegiar el mantenimiento de un ejército de 1,1 millón de hombres en un país con una población de 22 millones.
La prensa norcoreana registró las múltiples celebraciones que tuvieron lugar en el país y en particular desfiles hasta el monte Paikdu, considerado cuna de la civilización desde que vio nacer a Kim.
Asimismo, los diarios publicaron ampliamente mensajes de felicitación dirigidos al "Hijo del siglo XXI" por China y Rusia, sus fieles aliados.
"Al igual que otras veces, las celebraciones de este año tienen como objetivo alabar al presidente Kim por los progresos logrados y reforzar la lealtad de la población hacia su líder", declaró un responsable del ministerio surcoreano de la Unificación, encargado de las relaciones con el Norte.
El cumpleaños del "Querido Líder", el 16 de febrero, sólo tiene parangón con el 15 de abril, aniversario del padre de Kim Jong-Il, Kim Il-Sung, fundador de la Corea comunista y muerto en 1994, que sigue siendo admirado como un héroe.
En ese día, que es festivo, se organizan exposiciones, espectáculos y desfiles. Los acontecimientos más destacados son una exposición de begoñas cultivadas por un científico japonés a la gloria de Kim y las excursiones a "los lugares revolucionarios" por parte de 300.000 jóvenes.
Las celebraciones no se limitarán a Corea del Norte. Cincuenta comités han sido creados en todo el mundo para festejar el acontecimiento, según la agencia oficial KCNA.
Ya antes del cumpleaños, el órgano del partido, el Rodong Sinmun, publicó un artículo en honor de las "hazañas inmortales" del "Querido Líder".
El país sigue afrontando grandes dificultades económicas y la población continúa sufriendo hambrunas cíclicas, pese a que la situación parece haber mejorado este año gracias a una mayor producción de alimentos en 2005.
Este año los norcoreanos deberían celebrar el aniversario con el estómago un poco más lleno, pues la producción alimentaria alcanzó los 4,5 millones de toneladas en 2005, contra los cuatro que habitualmente registra el país, que sufre una escasez crónica de comida.
Pero esta es sólo una de las pocas razones por las que se pueden felicitar los habitantes del país.
Además de que el país sigue azotado por la pobreza, los rumores indican que no sólo el dictador padece un mal estado de salud. Al parecer, su segundo hijo y presunto sucesor, Kim Jong-chol, de 24 años, sufriría una extraña enfermedad, según el diario surcoreano Jongang.
Según el periódico, el organismo de Kim Jong-chol produciría demasiadas hormonas femeninas, según un investigador de Corea del Sur cuyo nombre no fue citado por el Jongchang.
Lee Kyo-duk, responsable del Instituto de Corea para la Unificación Nacional (KINU) indica que Kim Jong-il "no se puede permitir ninguna alusión a sus subalternos que permita adivinar quién le sucederá, ya que esto podría amenazar su poder y autoridad, como él mismo hizo con su padre".
"No es el momento apropiado para evocar la sucesión, ya que el país debe concentrarse en la crisis nuclear y la economía", explica, recordando que el dictador controla todavía el aparato del Partido y un ejército de más de un millón de soldados.
AFP