Candidata al Oscar como Mejor Actriz Protagónica por Transamérica, en la que bajo dirección de Duncan Fucker interpreta a un transexual, Felicity Huffman se afirma como uno de los nombres del momento en el terreno de la interpretación, tanto en el género cómico como el dramático. Simultáneamente la actriz ha conquistado al público de la televisión con la serie Mujeres desesperadas, que desde hoy transmite en su segunda temporada el canal Sony, interpretando a Lynette Scave, un ama de casa muy particular.
Si a eso se suma que está casada con el carismático actor William H. Macy —un artista tan respetado en el ambiente cinematográfico como en el teatral—, queda completa la imagen de una actriz inteligente, simpática, de vida intensa y francas declaraciones a la prensa: "Mi vida cambió cuando Mujeres desesperadas alcanzó la cima y caí en la cuenta de que voy a tener trabajo por un par de años. Pero no me convertí en una idiota por haber ganado el Emmy y el Globo de Oro."
Sabiendo lo inestable de todo éxito repentino, la intérprete afirma con modestia que en este momento "salté del tiburón", expresión que según ella significa que en este momento está cerca de la costa, lejos por ahora del fantasma de la desocupación. "Me encantaría tener trabajo por mucho tiempo, pero también creo que la vida de una serie tiene que depender de la creatividad. ¿Cuánto dura eso? Quien sabe. La serie Friends duró 10 años: ojalá con Mujeres desesperadas estemos también diez", afirma.
Ubicada en un lujoso barrio norteamericano, la serie pone en juego las vidas de cuatro vecinas, que de alguna manera representan ciertos arquetipos, desde la mujer divorciada hasta la latina fogosa, incapaz de ser fiel al marido. "Creo que todas representan figuras femeninas míticas o algún ícono. Así como Juno o Vesta, en la mitología, representan diferentes formas de la femineidad", sostiene la intérprete.
Y según ella, buena parte de la creatividad de la exitosa serie radica en el talento del autor. "Ahora van a aparecer muchas otras series que quieran bailar al mismo son. Pero creo que Mujeres desesperadas es tan interesante porque tiene un escritor gay, Marc Cherry. Y mi experiencia con amigos homosexuales me indica que conocen a las mujeres mejor que nadie. Ellos aprecian la femineidad en un nivel mucho más avanzado que un heterosexual. No compiten, y cuando un gay te dice que tus pechos se ven bárbaros con esa blusa, está en lo cierto. Marc es brillante y es el auténtico creador de este éxito".
COMO SOÑADO. Transamérica es la historia de Bree, un transexual que está por someterse a la última operación que lo convertirá físicamente en mujer. Un día, una llamada le rompe todos los esquemas. Es Toby, un supuesto hijo suyo que está preso en Nueva York, quien la pide ayuda. A partir de allí esa relación profundiza aun más sus deseos de ser mujer.
"Apenas leí el guión quise ser parte del proyecto, porque es una historia buenísima. Además, ese personaje es el sueño de un actor. Pero confieso que pensé que iba a viajar a Nueva York para el casting y nunca me iban a elegir porque habría una cola de actrices esperando por el rol. Pero el director me había visto en una obra de David Mamet, seis años atrás, y me ofreció el protagónico de inmediato".
Para asumir esa difícil interpretación, Huffman navegó por internet, leyó libros y vio documentales, buscando información sobre la comunidad trasgénero. También trabajó con personas que preparan a los hombres que se quieren convertir en mujeres, y estudió con cuatro entrenadores vocales para bajar la voz de cuatro a seis octavas, en una preparación que ella espera que tenga un fin más allá de lo artístico: "Las cosas a veces tienen doble cara. Tenemos películas que representan a un sector marginado de la sociedad y por otro lado tenemos un gobierno bastante conservador. Pero espero que haya un movimiento hacia la integración total. Por supuesto que estoy de acuerdo con el casamiento entre gays, porque el amor es el amor, no importa la forma, el color y el sexo."