BRASILIA | ANSA
El Partido de los Trabajadores cumplió esta semana 26 años, y los festejará mañana con una multitudinaria fiesta en la que proclamará la candidatura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a la reelección, pieza clave de su estrategia para recuperarse de la grave crisis que enfrentó por denuncias de corrupción.
Luego de perder toda su dirigencia nacional, que admitió haber manejado una millonaria contabilidad paralela en las últimas dos campañas electorales, el partido quiere recuperar protagonismo garantizando la reelección del presidente.
La crisis derribó al ex hombre fuerte del gobierno, José Dirceu, líder del giro centrista que el PT comenzó en 1995, que también fue destituido por el Congreso, por considerarlo organizador del sistema de pagos a legisladores, no declarados a la Justicia, que el partido administró.
Otros cinco diputados petistas están en la "cuerda floja", a la espera de un dictamen de la comisión de ética de la Cámara que, todo indica, recomendará también su destitución.
Por eso ahora la nueva conducción, con una mayor presencia de las corrientes de izquierda, quiere garantizar la reelección del presidente y comenzar la reconstrucción del partido más grande del Brasil, con unos 800.000 afiliados.
"Pasado el histerismo denuncista, que quiso transformar al PT en el único patito feo de la historia, vamos a decirle al presidente que su reelección es fundamental para Brasil", dijo Paulo Ferreira, tesorero petista y organizador de la fiesta.
La fiesta, una cena que se realizará en un club de Brasilia con invitaciones que cuestan de US$ 92 a US$ 2.300, contará con la presencia del presidente quien, adelantó Ferreira, será aclamado por sus correligionarios.
Lula da Silva siempre sostuvo que no sabía de las prácticas corruptas admitidas por el partido, y en un discurso por cadena nacional dijo haberse sentido "traicionado" por sus compañeros.
El tesorero Pereira adelantó que la relación entre el partido y el presidente es tan buena como siempre, y promete que el millar de petistas entonará en la fiesta consignas como "1,2,3, Lula otra vez", para pedirle que dispute la reelección.
Pese a que la oposición lo acusa de estar ya en campaña, con discursos inflamados en actos públicos de los que participa, Lula da Silva aún no anunció si disputará la reelección, y ha reafirmado varias veces que no tiene apuro para hacerlo.
Pese a todo, Lula da Silva parece inclinado a colocar como coordinador de su campaña electoral, si decide disputar la reelección, a su ministro de Hacienda, Antonio Palocci, quien ya realizó esa tarea en 2002. Palocci admitió que está dispuesto a aceptar una invitación del presidente.