CRITICA | FABIAN MURO
Primer disco de esta banda, que ya lleva algunos años recorriendo los escenarios chicos en Montevideo. Producido por la propia banda y Federico Lima, Miedo salió a la venta cuando concluía el 2005 y pasó algo desapercibido, excepto para algunos periodistas y críticos que destacaron al debut como una de las ediciones discográficas del año. Y sí: Miedo figura sin dudas entre lo más interesante de la cosecha discográfica del rock nacional anno 2005, junto a discos como Premiere de Boomerang y Tiempos modernos de La Teja Pride, entre otros.
Encabezada por la afectada voz del cantante Valerio Jardim, Pompas se mueve en el terreno del rock más ruidoso y sinuoso. Los arreglos de las canciones parecen incapaces de seguir un patrón rítmico o melódico disciplinadamente; van de acá para allá, como despreocupados de la coherencia o lo que otros llamarían prolijidad.
Sin embargo, en medio de esos a veces bruscos arranques y frenadas de distorsión y percusión, la banda contrabandea melodías que bien podrían calificarse de tiernas. Parte del encanto de éstas reside en la voz de Jardim. Con un acento rarísimo que el propio vocalista ha definido como "heavy carolo" (?), Jardim le saca máximo partido a una garganta que no es muy potente pero que tiene mucha expresividad.
Por fortuna, la banda decidió incluir en la austera pero elegante envoltura del disco las letras. Porque ese acento —con inflexiones raras y que a veces tiran hacia una pronunciación anglófona— dificulta la comprensión de las mismas y sus hallazgos o flaquezas. Como cuando Jardim canta "quiero tu corpachón dentro de un camisón" o directamente encara frases surrealistas e inconexas: "bolas de colores...te transportan a otro lugar, plidex, rodinol y lexotán".
La banda acompaña esas letras con guitarras desbordantes de ruido y una sección rítmica caótica, manejando los climas de los temas con mucho entusiasmo y poca experiencia. Porque de vez en cuando, Pompas pone a prueba la paciencia del oyente con sus indómitos arreglos.
Si bien Miedo contiene muchos momentos disfrutables de principio a fin, es en la última parte que se encuentra lo mejor. Carpa, la canción que cierra el disco antes de los cuatro bonus-tracks, es un bizarro rap que atrapa instantáneamente con sus rimas y un estilo de rapeo tan inclasificable como seductor. Como despedida, cuatro estupendos remixes de algunas de las canciones del disco, más un tema oculto que se regodea en la distorsión
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MIEDO
Autores. Pompas
Producción. Pompas, Federico Lima.
Edita. Promodiscos/Koala