Eran las tres de la madrugada de ayer y el ambiente en el desfile de Llamadas venía complicándose. La comparsa "La Jacinta", la número 25 en pasar frente al jurado, llegó hasta Isla de Flores y Ejido y no pudo avanzar más. Decenas de personas se peleaban entre ellos y con vidrios de botellas agredían a policías. El conjunto lubolo empezó a retroceder. Eran las 3 y 45 horas, cuando el director de Turismo de la Intendencia de Montevideo, Fernando González, decidió suspender lo que hasta ese momento había sido una fiesta. "No se podía garantizar la seguridad", declaró a El País.
Para la Policía la situación es clara: las condiciones de seguridad que ofrece el lugar donde se realizan las Llamadas son insostenibles. Y debería reverse hacia el futuro.
"Nosotros hacemos un esfuerzo tremendo en la estrategia que implementamos. El lugar donde se realizan Las Llamadas no resiste ni el más mínimo análisis desde el punto de vista de la seguridad. Habría que rever el lugar", dijo a El País el director general de Seguridad de la Jefatura de Policía de Montevideo, Raúl Guarino.
"Por la cantidad de gente que llega, que en su momento pico no puede circular se ocasionan constantes roces. El consumo de alcohol sumado a las dimensiones de las calle Carlos Gardel e Isla de Flores hace que sea muy difícil disponer un plan de seguridad", añadió el jerarca. Por el momento no prevé realizar un planteo oficial a la IMM.
Guarino dijo comprender "que se defienda la tradición de realizarla en los barrios Sur y Palermo" pero señaló que "incluso en un carnaval como el de Brasil hay un "Sambódromo".
Para González, en cambio, el desfile debería seguir realizándose en su tradicional ubicación, más allá de lo sucedido. Esos son los planes de la comuna, salvo que pase algo "terrible", dijo.
Guarino señaló que la situación no se le fue de las manos en ningún momento a la Policía, que finalmente detuvo a 25 personas —que ayer fueron dejadas en libertad— una cantidad sustancialmente menor a otros desfiles de Llamadas. Los grupos de choque no tuvieron la necesidad de intervenir, sostuvo el jerarca. Hubo dos heridos con vidrios.
Cristina Da Costa, directora de la comparsa "Triniboa" dijo haber sentido gases lacrimógenos y tiros. Varias fuentes policiales negaron a El País esta versión.
Antes una joven de 19 años había fallecido de un paro cardíaco cuando desfilaba con la comparsa "Candonga Africana". La bailarina fue atendida por una emergencia móvil en el lugar sobre las 23 y 30 horas y luego trasladada al Hospital Maciel, donde falleció. El lamentable hecho llevó a que el desfile se atrasara 40 minutos.
FUTURO. La definición con las 12 comparsas que no pudieron desfilar se realizará en la Rural del Prado, donde los grupos recorrerán unas cuatro cuadras y serán calificadas por el jurado. La fecha aún no está fijada y se hará en acuerdo con las comparsas que no pudieron participar.
El director señaló que en el momento que tomó la decisión de suspender el desfile conversó con varios integrantes de comparsas, que estuvieron de acuerdo con su decisión.
González dijo que es imposible desde el punto de vista económico volver a montar una estructura como la del pasado viernes que le insume a la comuna $ 1.500.000. Además, no cree conveniente suspender otra fecha del concurso oficial.
González también adelantó que para el próximo año pretende modificar el reglamento y que el número de comparsas que desfilen sean 20.