Inmadurez afectiva o el amor inmaduro

Psicologo Gustavo Ekroth

Para algunos Psicólogos la edad mental promedio del ser humano adulto, no superaría los doce años. Sin embargo al menos en apariencia, la mayoría de las personas que han pasado la adolescencia tienen comúnmente actitudes y comportamientos que denotan madurez.

El problema aquí es que las "inmadureces" psicológicas desafortunadamente surgen en las situaciones límite, justamente cuando uno menos las necesita.

En esas situaciones uno desearía ser lo más racional, equilibrado y objetivo posible, para lograr encontrar la mejor solución al problema o dilema que se plantea.

Pero lamentablemente cuando una cadena es sometida a tensiones excesivas siempre se va a romper por el eslabón más débil, en este caso la falta de madurez psicológica.

Por ejemplo cuando una persona frente a un problema económico importante toma una decisión financiera disparatada por una "corazonada" o por un tema de amor propio malentendido.

Otro ejemplo podría ser alejarse en forma permanente de un familiar o un amigo por un incidente que a la distancia ya no reviste mucha importancia. ¡Pero quién da el brazo a torcer primero!

Sin lugar a dudas la inmadurez se puede ver a nivel mundial pero a un nivel cercano donde más resaltan y brillan todos nuestros infantilismos, "berrinche", y caprichos, es a nivel de la relación de pareja.

Por ejemplo la "niña" o el "niño" caprichosos que siempre terminan enamorándose de la persona imposible, justamente porque todo lo que no se puede o es prohibido, les parece mucho más interesante, aunque después terminen metidos en grandes líos y problemas.

Otro caso puede ser el del adulto que todavía cree en cuentos de hadas y príncipes y siendo un "soñador-romanticoide" es engañado y/o abandonado inesperadamente por no querer "despertarse" a tiempo y ver la realidad.

También están los que siempre se sienten "superhéroes salvadores" y pretenden redimir a sus parejas o solucionarle todos sus problemas y luego terminan siendo víctimas de esa misma persona a quien tanto quisieron ayudar.

Casos típicos son las personas que padecen de celos absurdos e infantiles y habitualmente reaccionan con berrinches del mismo tipo o los que sufren durante años una relación insostenible creyendo que por arte de magia las cosas van a cambiar.

Está bien enamorarse de una persona porque tiene ojos claros, o nos gusta su sonrisa, pero solo si tenemos seis años y es nuestra maestra, el amor adulto requiere de muchos más elementos de peso" para que sea real y viable.

Si desea mayor información sobre este y otros temas de psicología puede ingresar a la página en Internet: www.gustavoekroth.com , o cualquier consulta a través del nuevo teléfono: 712 60 93.

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