Más allá del paso que se dio ayer en Argentina para recurrir a La Haya, de la falta de acuerdo en la comisión binacional, y de las referencias a la ruptura del diálogo entre los dos países que formuló el canciller Reinaldo Gargano, en el gobierno uruguayo existe "confianza" en que se logrará un acuerdo con la administración del presidente Néstor Kirchner, que permita poner fin al diferendo por la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos.
Es que según relataron a El País fuentes del gobierno, en los últimos días han surgido "señales positivas" a partir de acciones y declaraciones de jerarcas argentinos, que han llevado a que en la administración del presidente Tabaré Vázquez se vea con "optimismo" la posibilidad de poner fin al diferendo.
Y por eso —luego que Gargano dijo el domingo 29 que el diálogo "está roto"—, la mayoría de las declaraciones públicas de gobernantes uruguayos apuntaron a bajar el tono de la polémica. De acuerdo a las fuentes, se estima que la mejor manera de llegar a un acuerdo es cuidar el tenor de los dichos sobre el tema.
Es que según relataron los informantes, los comentarios favorables de Kirchner sobre un posible Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Uruguay y Estados Unidos, y los dichos del director de Asuntos Ambientales de la Cancillería argentina, Raúl Estrada Oyuela, en el sentido de que aún quedan "instancias de negociación", fueron bien recibidos.
Por eso, y en lo que pareció ser una respuesta a esas "señales positivas", el ministro de Educación y presidente del Frente Amplio, Jorge Brovetto, invitó ayer a Argentina a controlar de forma conjunta el funcionamiento de las plantas.
"Se invita a la Argentina a que participe desde ahora y en el futuro en el control de que todos los estándares establecidos internacionalmente se cumplan", indicó. "Y si (los estándares) no se cumplen, el gobierno uruguayo se compromete internacionalmente a tomar decisiones, que pueden ser hasta de cerrar una planta", agregó.
A Brovetto se sumó también ayer el viceministro de Medio Ambiente, Jaime Igorra, que dejó de lado los severos cuestionamientos que venía formulando, y se plegó a una posición más conciliadora.
"Serenidad. Siempre dispuestos al diálogo" con Argentina "y si siguen protestando, iremos a Marte o a Venus, pero siempre dispuestos al diálogo", dijo Igorra en declaraciones a la Agence France Presse (AFP).
En tanto, el sábado 28, el diario argentino La Nación informó que la administración Kirchner no espera concretar la instancia de La Haya, sino que buscará lograr acuerdos ambientales con Uruguay.
Una fuente del gobierno argentino indicó que el objetivo es que antes que la demanda llegue a La Haya, "equipos técnicos y diplomáticos" de ambos países lleguen a un acuerdo.
La Nación consignó que el pedido formulado al gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, para que "intercediera" para evitar los cortes en las rutas, fueron el "primer síntoma de acercamiento".
DESCONCERTADO. El diferendo con Argentina fue analizado ayer en filas de la oposición, cuando Julio Sanguinetti (Partido Colorado), Jorge Larrañaga (Partido Nacional), y Pablo Mieres (Partido Independiente), informaron a dirigentes de sus respectivas colectividades sobre los alcances de la reunión mantenida el lunes 30 con Vázquez.
En la reunión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Colorado, Sanguinetti aseguró que Vázquez "tiene muy atadito" el asunto desde el punto de vista ambiental —porque cuenta con informes que avalan la actuación del gobierno—, pero aún no tiene definido cómo podrán recomponerse las conversaciones entre ambos países, indicaron a El País asistentes a la reunión.
Según los informantes, la "impresión" que quedó en el CEN al escuchar a Sanguinetti, es que Vázquez "no tiene claro" cómo actuar con relación a Kirchner y está "desconcertado".
Sanguinetti, indicaron las fuentes, le dijo a Vázquez que tuviera un encuentro con Kirchner en Anchorena para acercar posiciones, porque no tenía "nada que perder". Incluso, el ex mandatario le sugirió que se guiara por "su olfato", y encontrara el momento oportuno para concretar esa posible reunión, ya que "siempre" se debe mantener abierta "una línea de diálogo".
Vázquez, según las fuentes, le agradeció especialmente el consejo y dijo que lo iba a tener en cuenta.
Sin embargo, los informantes indicaron que no creen que Vázquez efectivamente vaya a hacerlo, sino que ven que el mandatario pretenderá acercarse a su par argentino cuando viaje en marzo a Chile, a la asunción presidencial de Michele Bachelet, donde presentará los informes.
Para los colorados, si bien Vázquez puede actuar así con el resto de los presidentes, en el caso argentino debe concretar un encuentro cuanto antes para hablar específicamente sobre las relaciones entre los dos países, independientemente de la polémica por las plantas.
Entre la dirigencia colorada, además, se estima que la Cancillería uruguaya no estuvo acertada en la estrategia, y que por eso Vázquez "necesitaba" el respaldo de los demás partidos, que logró el lunes 30.
"ERRATICO". Ayer Larrañaga expuso los alcances de la reunión con Vázquez en un encuentro con la dirigencia de su sector, Alianza Nacional.
Según relataron a El País asistentes al encuentro, tanto Larrañaga como otros dirigentes fueron "muy críticos" con la posición del gobierno uruguayo, ya que se hicieron valoraciones sobre lo que se considera un manejo "errático" del tema.
En particular, se formularon duros cuestionamientos a la gestión de Gargano, y se estimó que Vázquez "no aprovechó" el "respaldo" que obtuvo de los demás partidos.
En Alianza Nacional se estima que "el gobierno no tiene claro cómo va a salir", y se insiste en la necesidad de adoptar una "posición inteligente" y promover un diálogo con Kirchner.
"Tranquilo"
Al concluir la ceremonia de asunción del comandante de la Armada Nacional, el embajador argentino Hernán Patiño Mayer se acercó al intendente de Río Negro, Omar Lafluf, y lo abrazó en un cálido saludo. "Quédese tranquilo, intendente, que todo se va a arreglar", le dijo el diplomático al jefe comunal. Al salir del edificio naval Lafluf no podía ocultar su satisfacción: "Esta es la mejor noticia que he recibido hoy", comentó, Lafluf a El País.
Jorge Batlle escuchó y luego opinó
A media mañana de ayer, el ex presidente Jorge Batlle ingresó a la sesión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Colorado, saludó a los asistentes y dirigiéndose al secretario general de la colectividad, el ex mandatario y actual senador Julio Sanguinetti, explicó que había decidido concurrir para conocer de primera mano los comentarios que iba a formular éste sobre el encuentro mantenido el lunes 30 en Suárez.
"Vos que tenés un olfato mejor que el mío, ¿cómo viste a Vázquez?", preguntó Batlle a Sanguinetti, según relataron a El País participantes del encuentro. El líder forista dio su punto de vista (ver nota aparte) y luego el propio Batlle se encargó de dar su visión sobre el tema.
Después de hacer una introducción sobre el respaldo histórico del Partido Colorado a la industria forestal, Batlle aseguró que se debía "apoyar al gobierno".
"Como decía Wilson (Ferreira), el Partido Colorado es el nombre del gobierno en Uruguay" y por eso debe actuar en el tema como si estuviera al frente de la administración, agregó Batlle según las fuentes.
El mandatario recordó que "en tres ocasiones" hubo dificultades con Argentina, que tuvieron lugar en los gobiernos de José Batlle y Ordóñez, de Luis Batlle y en el suyo.
Con respecto a la situación actual, el ex mandatario destacó que fue "importante" lo manifestado por el presidente argentino, Néstor Kirchner, en relación a un posible Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Uruguay y Estados Unidos.
Según Batlle, con esas declaraciones Kirchner apunta a que Uruguay "inicie" el camino para negociar un TLC, que luego pueda ser continuado por otros países de la región.
Por eso, indicó, Vázquez debería haber "aprovechado" esa declaración para comunicarse con Kirchner, agradecer su visión acerca de un eventual TLC y luego intentar una salida al diferendo por las plantas de Fray Bentos.