El nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia, Hipólito Rodríguez Caorsi, afirmó que la duración de los procesos ha disminuido de manera que ningún caso demora en resolverse más de un año. Al respecto, puntualizó que en los tribunales de apelaciones civiles la duración descendió en un 57% y en la justicia penal el 14%, comparado con el año 2000. En la Suprema Corte, dijo que los procesos pasaron de durar varios años a un promedio de siete meses.
Al asumir el cargo de presidente de la corporación por el año 2006, Rodríguez Caorsi destacó la "saludable, necesaria y no muy usual coordinación" que se ha entablado con el gobierno. El acto contó con la presencia del presidente Tabaré Vázquez, el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y los ministros de Defensa, Azucena Berruti, del Interior, Juan Faroppa (interino) y el subsecretario de Educación, Felipe Michelini.
En las palabras que dirigió a los presentes y en una conferencia de prensa que dio antes, afirmó que la Suprema Corte "ha tenido un contacto muy fluido con el gobierno, cosa que no ha sido usual. Hemos estado en permanente coordinación con el Ministerio del Interior por la ley de humanización del sistema carcelario y con el Ministerio de Economía, y eso realmente marca una diferencia en la forma de trabajar del Poder Judicial", señaló. Añadió que "eso ayuda mucho porque el gobierno realmente nos ha apoyado dentro de lo que el país puede".
El presidente saliente, Daniel Gutiérrez, también afirmó que la consideración del Poder Ejecutivo y el Legislativo por el Judicial "se ha manifestado en el último período en la especial consideración con que se ha encarado la propuesta presupuestal".
Vázquez no quiso hacer declaraciones. Sólo se limitó a decir que es un poder "importantísimo, imprescindible para sentar las bases democráticas".
CODIGO. Consultado sobre el tema del Código de la Niñez y la Adolescencia, el titular de la Suprema Corte dijo que "todo Código necesita ajustes porque en la realidad, cuando se aplica en la práctica, ofrece algunas dificultades. En ese sentido, con seguridad que se van a tener que hacer ajustes". Agregó que coincide con la visión de Faroppa.
"A veces no se consulta debidamente y nos despierta problemas que luego hay que estar arreglando. Siempre que se sancione una ley, que la hagan en consulta con los órganos que tienen que aplicarla, porque nos encontramos muchas veces en situación de imposibilidad de hacerlo correctamente", relató. Rodríguez Caorsi también señaló que hace falta contar con establecimientos de mayor seguridad, de los que los menores peligrosos no se puedan escapar. Además dijo que es muy importante tener personal adecuando para la educación y el control de la peligrosidad de determinados menores.
Con respecto a la posibilidad de descender la imputabilidad, opinó que habría que establecer un sistema escalonado, en el que se tomara la decisión de acuerdo a la capacidad y la madurez.
Como cometidos para este año, dijo que el Poder Judicial se propone modernizar los servicios que presta, descongestionar la tarea administrativa, y renovar el equipamiento informático que es de 1992. Según anunció, este año sí culminarán las obras en el edificio de la ex Onda, que lleva años en reparación. Afirmó que lo harán con las partidas presupuestales que obtendrán este año y alojarán allí varias oficinas con el consiguiente ahorro de alquileres.
También mencionó la prioridad de ocupar el edificio que pertenecía a la DGI porque podrían trasladarse para allí varios juzgados.
Con respecto al Palacio de Justicia, señaló que no está dentro de las posibilidades concluir esa obra, por lo que la idea es buscarle una solución a corto plazo que podría ser enajenarlo.
Suman 308 anotaciones
Mientras se discute la necesidad de modificar el Código de la Niñez y la Adolescencia, varios menores siguen sumando intervenciones policiales. En el día de ayer, fueron capturados dos jóvenes consumidores de pasta base quienes sumaban 308 anotaciones entre ambos.
Uno de ellos tiene 13 años y cuenta con 62 intervenciones policiales y el otro de 15 años tiene en su haber 246. La última intervención de ambos fue el pasado 29 de enero por rapiñar a una persona en la vía pública. A los jóvenes se les incautó un pico de botella, una palanca de pasta base y $ 26. Ambos fueron asistidos en una policlínica donde se los diagnosticó como adictos.