Brasilia - Una comisión del Congreso de Brasil pedirá a Argentina, Paraguay, Uruguay y Surinam medidas contra el tráfico de armas, ante las denuncias de que armamento de esos países llega a delincuentes brasileños, dijeron hoy fuentes parlamentarias.
La Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) recibió denuncias, aún no verificadas, según las cuales oficiales de las fuerzas armadas de esos cuatro países participarían o encubrirían la venta de armas a organizaciones criminales brasileñas.
"Los miembros de la comisión se reunirán hoy con el embajador de Argentina en Brasil y esperan para esta semana un encuentro con el embajador de Paraguay", dijo a EFE un portavoz del diputado Moroni Torgan, presidente de la CPI.
"En tales reuniones, así como las que fueron solicitadas con los embajadores de Uruguay y Surinam, los diputados repasarán las denuncias que han recibido para que sean investigadas, y pedirán la adopción de medidas para frenar el tráfico de armas", agregó la misma fuente.
Según el vocero, las audiencias con los embajadores habían sido solicitadas desde diciembre, pero las delegaciones diplomáticas sólo entraron en contacto esta semana luego de que un periódico brasileño filtrara parte de las denuncias recibidas por la comisión.
Las denuncias sobre la supuesta participación de militares de países vecinos en el tráfico de armas que abastece al crimen organizado en Brasil fueron hechas el año pasado a los miembros de la comisión parlamentaria, en audiencias reservadas, por testigos cuya identidad se mantiene en secreto.
Los testimonios fueron considerados como confiables por los parlamentarios, pese a que los testigos tendrían vínculos con grupos dedicados al tráfico de armas.
"Esas informaciones necesitan ser investigadas por la Interpol, por la justicia brasileña y por la policía de los países vecinos", afirmó Moroni Torgan en declaraciones a la agencia oficial de noticias de la Cámara de Diputados.
Según las denuncias, en Argentina, Paraguay, Uruguay y Surinam habría oficiales de alto rango involucrados en el tráfico de armas , agregó el diputado, que era comisario de la Policía Federal brasileña antes de iniciar su carrera política.
De acuerdo con versiones de prensa, los denunciantes habrían citado los nombres de cinco generales de los ejércitos de Surinam, Uruguay y Paraguay, y los de seis altos oficiales del ejército de Argentina como involucrados en las redes de tráfico de armas.
"Los militares de Argentina y Surinam citados actuarían directamente en el tráfico de armas, y los de Paraguay y Uruguay indirectamente, como encubridores", según las declaraciones a EFE del portavoz de Moroni Torgan.
"En Surinam ellos llegan a comprar las armas y a depositarlas en los arsenales oficiales, para luego simular robos y venderlas", según el diputado brasileño.
Según el parlamentario, la frontera más desprotegida sería la de Brasil con Surinam, en donde narcotraficantes brasileños comprarían armas tanto para cambiarlas por cocaína en Colombia como para aumentar su poder de fuego dentro del país.
Las denuncias recibidas por la comisión del Congreso brasileño indican que entre las armas negociadas habría algunas pesadas, como lanza cohetes, fusiles de asalto, minas antipersonales y granadas.
Las armas desviadas de las fábricas de armamentos de los países vecinos, según las acusaciones, estarían en manos de grupos como el Comando Rojo y el Primer Comando de la Capital, las mayores organizaciones criminales de Río de Janeiro y Sao Paulo.
EFE