El Centro de Hoteles de Punta del Este pedirá esta mañana por escrito a la Intendencia de Maldonado una prórroga hasta el 28 de febrero en el pago del impuesto de contribución inmobiliaria y de las tasas municipales para habilitar una negociación que permita conformar un nuevo régimen impositivo que atienda las necesidades del sector.
La medida fue resuelta por la asamblea de socios de la institución y luego de una reunión que los directivos del Centro de Hoteles de Punta del Este mantuvieron con la Comisión de Presupuesto de la Junta Departamental de Maldonado.
La situación fue generada por la decisión del intendente Oscar De los Santos de modificar el régimen de exoneraciones vigentes para el sector hotelero que suponía que los establecimientos podían, si cumplían con ciertos requisitos, no pagar el impuesto de contribución inmobiliaria.
La asamblea de la institución resolvió presentar una carta al municipio pidiéndole al intendente que se prorrogue el pago de las tasas y la contribución inmobiliaria hasta el 28 de febrero. "En ese período queremos discutir algunas variantes en el ámbito de negociación con el municipio donde queremos limar algunas diferencias. Por esta razón necesitamos tiempo porque si no legalmente no estamos en plazo", explicó Pablo Cavassa, vicepresidente del Centro de Hoteles.
De forma individual, algunos empresarios hoteleros presentarán una nota de un tenor diferente pero apuntando en la misma dirección. "Estamos molestos porque sabemos que a través de la Junta Departamental a alguno de sus ediles se le aseguró de parte del señor Intendente que habría una pró rroga hasta el 28 de febrero. Sin embargo, después dieron marcha atrás", reveló Cavassa.
"La temporada no fue lo buena que se dijo. Jugó en contra el tema de los puentes, el tipo de cambio y que bajó el porcentaje de ocupación respecto a la pasada temporada", explicó Cavassa.
"Por salvar la imagen, por salvar al negocio, por atender a los clientes algunos emprendimientos se están fundiendo trabajando. Todos quisiéramos cobrar U$S 100. Sin embargo, terminamos cobrando U$S 50 no porque nos agrade o porque somos caprichosos o necios. Es porque la realidad del mercado nos impone un límite y un techo que es la realidad de la competencia", señaló.