El crudo de Texas, el relevante para fijar el precio de los combustibles en Uruguay, cerró ayer por encima de 68 dólares/barril y se acerca a los niveles récord que alcanzó el pasado agosto, debido a la tensión que suscitan Irán y Nigeria y a expectativas de una elevada demanda en 2006 a nivel global. Pese a ello Ancap todavía no analiza un aumento de tarifas.
Los contratos para febrero de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) quedaron en U$S 68,35, después de añadir U$S 1,52 al precio anterior y tocar U$S 68,80 durante la sesión.
Los contratos para marzo finalizaron con un precio de U$S 68,48, después de subir hasta U$S 69,15 y algunos que tienen prevista su entrega a partir de junio se negociaron incluso por encima de los U$S 70.
El precio del petróleo WTI cerró el 30 de agosto con un precio máximo de U$S 69,81 y durante la sesión de ese día se elevó hasta un máximo histórico de U$S 70,85.
El presidente de Ancap, Daniel Martínez, dijo que la petrolera mantendrá al menos por enero el precio de los combustibles.
Todavía tenemos todo enero para estar tranquilos", dijo Martínez a Radio Sarandí. Recordó que la intención del gobierno es mantener el precio actual durante todo el verano.
El barril de petróleo de Texas se ha encarecido más de 4 dólares o un 7% desde el viernes de la semana pasada, cuando finalizó la sesión a U$S 63,92.
RAZONES. La inquietud que suscita una posible alteración en el flujo de suministros desde Irán, cuarto productor mundial o desde Nigeria, que es uno de los principales abastecedores de EE.UU., sigue presionando al alza a los precios, según los expertos.
A ello se unen expectativas de que en 2006 se mantendrá elevada la demanda a nivel global, según estimaciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de la Agencia Internacional de Energía (AIE) difundidas en esta semana.
El Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger, que mantiene secuestrados a cuatro extranjeros, entre ellos a un hondureño, ha amenazado con atacar instalaciones de compañías petroleras y a su personal.
Nigeria fue en octubre el quinto mayor abastecedor de crudo y combustibles a EE.UU., después de Canadá, México, Arabia Saudí y Venezuela, según las últimas estimaciones del Departamento de Energía estadounidense.
El mercado neoyorquino también permaneció hoy atento a Irán, desde donde llegaban noticias de que ese país está transfiriendo fondos de los que dispone en bancos europeos a otras entidades, en previsión de que la comunidad internacional determine imponerle sanciones a causa de su programa nuclear.
El gobierno iraní reiteró hoy que no está dispuesto a renunciar a esas actividades y calificó de "inmadura" la amenaza de posibles sanciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU.
El gobierno de Teherán ha advertido en los últimos días sobre las consecuencias desfavorables que tendría para los precios mundiales del crudo la imposición de sanciones económicas a ese país, que produce alrededor de 4 millones de barriles diarios de petróleo y exporta en torno a 2,4 millones de barriles. EFE