Análisis político por Alfonso Lessa
La iniciativa de Danilo Astori para negociar un tratado de libre comercio con Estados Unidos y con China, fue mucho más que una tormenta de verano, siguió provocando debates en la izquierda a lo largo de toda la semana y determinó diversos movimientos políticos tanto a nivel local como regional.
Por lo pronto, permitió apreciar que las cosas dentro del oficialismo no están para nada claras porque después de unas primeras reacciones contrarias a la idea o al menos de duda, se sucedieron las demostraciones de apoyo al ministro de Economía y Finanzas. En algunos casos los apoyos surgieron de sectores que previamente parecían impensables y se entreabrieron puertas que a priori podían considerarse imposibles.
El presidente Tabaré Vázquez se mantuvo en un sugestivo silencio, que contrastó claramente con la activa participación del canciller Reinaldo Gargano en el debate desmintiendo aquí y en el exterior cualquier intento de acuerdo con los Estados Unidos. Según dijo el senador Carlos Baraibar de Asamblea Uruguay, Gargano actuó mucho más como presidente del Partido Socialista que como canciller, aunque sobre el final de la semana, el ministro también matizó su postura.
Baraibar, una de las principales figuras de Asamblea Uruguay, fue precisamente uno de los primeros en salir en apoyo de Astori. También respaldó la idea el ministro de Industria y Energía, Jorge Lepra.
OTROS APOYOS. Quien sorprendió con su postura favorable al acuerdo, es el senador de la lista 609, Jorge Saravia, que relativizó el peso de los principios en este caso y dijo que deberían priorizarse los intereses comerciales del Uruguay: al respecto resaltó que con un acuerdo de libre comercio el país se ahorraría cien millones de dólares en impuestos por sus exportaciones de carne a Estados Unidos.
Pero los apoyos no quedaron allí, porque también hubo otro respaldo explícito en el gabinete: el del ministro de Turismo y Deporte, Héctor Lescano, principal referente del Partido Demócrata Cristiano, uno de los sectores que ingresó formalmente al Frente Amplio a fines de año, aunque en el caso de esta colectividad fundadora de la coalición de izquierda se trata de un retorno.
La posición del PDC y de todos los grupos que ingresaron a la coalición no es para nada menor, porque entre ellos se incluye también a los sectores del vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y Rafael Michelini, que no están representados en el Congreso del Frente Amplio. La discusión sobre el eventual tratado de libre comercio con los Estados Unidos, según todo indica, podría terminar precisamente en ese órgano del Frente, que habrá de renovarse con las elecciones internas que se realizarán este año. Estos nuevos grupos sí participarán de la elección y podrían cambiar algunas ecuaciones internas de poder.
En medio de esta lluvia de declaraciones —acorde al clima de este peculiar verano— también José Mujica se mostró partidario de negociar la venta de productos uruguayos con todos aquellos que estén dispuestos y fue muy crítico con el Mercosur.
Vázquez, como se dijo, permaneció en silencio, pero los medios comenzaron a recordar manifestaciones suyas, recientes en apoyo a una eventual negociación por un tratado de libre comercio con Estados Unidos o con otros países. El presidente habló en ese sentido durante su última visita a los Estados Unidos. Pero también fue explícito en declaraciones que había realizado a Búsqueda en setiembre, afirmando que Uruguay debía salir más allá del Mercosur para crecer económicamente, trabajar en "acuerdos bilaterales" y aumentar el comercio con Estados Unidos, con pragmatismo. En la ocasión también señaló que le parecía "muy bien" llegar a un acuerdo de libre comercio con Washington. Todo indica, entonces, que Astori operó ahora como punta de lanza de un debate que inevitablemente habrá de darse durante el año.
En lo estrictamente local, el Partido Socialista reunió a sus máximas jerarquías el viernes para analizar el asunto y la senadora Mónica Xavier aseguró que por ahora no está planteado en el oficialismo, postura similar a la de dirigentes de otros sectores que han preferido enfriar el asunto.
Pero la iniciativa también generó movimientos fuera de la izquierda y así fue como el Herrerismo decidió promover en los próximos días una declaración interpartidaria en apoyo al tratado con los Estados Unidos. Asimismo el canciller Gargano deberá concurrir al Parlamento para explicar la postura del gobierno, ante las manifestaciones contradictorias de diferentes voceros del oficialismo.
MENSAJE DESDE BRASILIA. El asunto, por supuesto, siguió teniendo ecos fuera de Uruguay; más aún, esos ecos se ampliaron y llegaron a Brasilia. Desde allí, fue el canciller Celso Amorim quien salió al cruce con fuerza a la posibilidad de que Uruguay encare tratados de libre comercio de modo bilateral y por fuera del Mercosur. En realidad, Amorim no hizo más que repetir —aunque con más énfasis— los argumentos que ya había expuesto Brasil cuando la eventualidad de un tratado bilateral con Washington se planteó bajo la presidencia de Jorge Batlle.
Mientras Argentina bajaba los decibeles de su reacción inicial, Amorim advertía que un tratado bilateral por parte de uno de los socios, implicaría su exclusión del Mercosur. El canciller brasileño, sin embargo, también hizo una autocrítica al estimar que problemas como el planteado indican que los socios mayores del Mercosur no han hecho lo suficiente por sus socios menores.
El canciller Gargano, por su parte, mantuvo un encuentro con el embajador brasileño, Eduardo Do Santos, luego de que éste se refiriera al asunto en Búsqueda. "El Mercosur, según los términos del Tratado, es una unión aduanera, tenemos reglas y compromisos: una de esas reglas justamente es que los países miembros, los socios, negocien en bloque, dijo Do Santos.
DEBE DARSE. Hasta ese momento y en sus primeras declaraciones posteriores al encuentro con el diplomático brasileño, Gargano mantuvo una cerrada negativa a una negociación con Estados Unidos. Luego, sin embargo, matizó su postura y abrió una puerta a la negociación, bajo determinadas condiciones.
El viernes, en declaraciones al programa Tiempo Presente de Concierto FM, sostuvo que un Tratado de Libre Comercio con EEUU debe darse, aunque aclaró que ello podría implementarse siempre que acepte a todos los productos uruguayos. "Si Estados Unidos elimina la lista de 300 productos sensibles (que no pueden entrar al país según el Congreso Norteamericano) como la carne, la lana, etc. ¿Cómo no voy a ser partidario de un Tratado de Libre Comercio que nos permita entrar con arancel cero a un mercado tan importante como el de los Estados Unidos?", señaló Gargano.
El tema repercutió en la diplomacia norteamericana, ya que el subsecretario para Asuntos Latinoamericanos, Thomas Shannon, procuró también enfriar el debate y aseguró que Uruguay no está incluido en la agenda de negociaciones por tratados de libre comercio. Lo cierto es que el presidente Vázquez se apresta para viajar nuevamente a los Estados Unidos, al igual que los ministros Astori y Lepra y que en los dos gobiernos ya se trabaja en sus respectivas agendas.
La iniciativa lanzada por el ministro de Economía, no cabe duda, generó una dinámica impensada para un mes de enero.