La Intendencia de Canelones evalúa cómo identificar los cuerpos enterrados en la fosa común encontrada en el cementerio de Pando el miércoles. Como se informó, en el lugar habría entre 400 y 500 cuerpos. Muchos de los restos están entremezclados porque fueron dispuestos en bolsas de nylon que se rompieron por el paso del tiempo y por el peso de los huesos.
Las bolsas que en su exterior ostentan una chapa con un número de identificación, no representan problemas porque se cotejarán con los registros de necrópolis, explicó una fuente municipal. Pero con los demás, habrá problemas ya que no hay documentación de referencia para intentar una identificación.
La fosa común salió a la luz tras una denuncia que una funcionaria municipal radicó en la comuna. Tras la denuncia penal, la Justicia determinó las excavaciones en la necrópolis el jueves y ese mismo día surgieron los primeros restos, a 74 centímetros de la superficie.
Se presume que la fosa tiene dos pisos que pueden medir hasta dos metros de profundidad, aunque podrían ser tres, por lo cual podría llegar a contener a más de 600 cuerpos.
INVESTIGACION. La policía trabaja en la pista de una irregularidad administrativa. Hasta el viernes ya habían declarado al menos seis funcionarios y es probable que declaren personas que están actualmente fuera de la intendencia.
A nivel municipal se presume que hubo una reducción que siguió los pasos administrativos correspondientes, pero el "segundo enterramiento" para sacarlos del osario general y llevarlos a la fosa se realizó sin hacer el registro y seguir el trámite que requiere.
La misma fuente explicó que en Santa Lucía hay una fosa común que fue debidamente notificada en su momento y que incluso, el cura local ofició una misa cuando los restos fueron llevados allí.
En principio, las autoridades descartaron que se tratara de un caso vinculado a detenidos desaparecidos.