Domingo 15 de enero de 2006 | Año 88 - Nº 30327
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LECTURAS DE VERANO | Todo militante pierde dignidad, cuando la lucha de clases se va rumbo a la playa
El hombre que llegaba tarde
Pudo cantar Gardel: Y es muy triste eso de verlos lagarteando en las arenas... ¿Quién dijo que lo solidario es tomar sol?

Escribe: dr. CARLOS MAGGI

Tengo un amigo perseguido por los japoneses; vive completamente furioso.

Era radio técnico y le inventaron los transistores; tuvo que olvidarse de las válvulas y los super-heterodinos modelo catedral, y empezar de nuevo.

—La Spica ... auriculares estéreo, cables como un pelo ... basura - me dijo.

Y cuando supo de circuitos impresos y salieron los chips... Vuelta a no entender nada. Compactos, digitales...

—No dan tiempo, che.

Se hizo relojero y desde entonces los relojes vienen vacíos: un pedacito de cuarzo y una pila. Y lo peor: lo único que importa es la pulsera; ninguno atrasa o adelanta; y si deja de funcionar, se tira y se compra otro: un dólar.

—Basura

Juampedro está amarillo de indignación desde su juventud..

—El mundo andará al revés, pero yo no soy calcetín de nadie, para darme vuelta.

—Siempre fuiste progresista ...

—Bolche. Nombráme una cosa que no esté traicionada por el progreso. Conservo diez carteles en casa, de cuando era estudiante, y no puedo sacar ninguno a la calle.

Voy a una manifestación y no puedo manifestarme. No bien levanto un brazo y cierro el puño y grito, los compañeros me miran con reproche. Soy la bestia negra. Antes era bueno estar "contra la carestía" (era el eslogan); ahora, de la inflación, se ocupa el gobierno. ¿Quién es el gobierno para quitarnos plataforma? Resulta que soy un traidor

¿Por qué sigo en lo mismo, soy un canalla...? (Veo lágrimas en sus ojos)

—No tenés que decir eso.

—Claro que lo digo; y del mismo modo sigo diciendo las grandes verdades de siempre, aunque me miren escandalizados y crucen el dedo sobre la boca, como en el pasillo de un hospital: Shhh...

Grito: ¡Oso burgués atrás, atrás! - y ellos: Shhh ...

Grito: Queremos patria liberada, con banca nacionalizada... - y ellos: Shhh...

Grito: Moratoria, si, deuda externa, no... - y ellos: Shhh.

Dicen que perdemos inversiones. Que los inversionistas se van. ¡Me niego a ser invertido, japonés y maricón! No me vengan con finlandeses a mí. ¿Sabés que hago con el papel?...

Trato de consolarlo:

—Es que las cosas cambian, Juampedro, ahora...

—Estuve en la preparación de la huelga de Antel, una movilización formidable, íbamos a dejar todo cortado: incomunicados, por una plataforma de dignidad. El Pit-Cnt acompañaba (simbólicamente) y cuando llegamos a tener todo pronto y empezaba ... los japoneses trajeron los teléfonos sin hilos. Un golpe bajo, el portátil; es inhumano, funciona solo.

—No fueron los japoneses...

—Eso creés tú. Vino el Movicom y el CTI y la Telefónica y hacen los negocios entre ellos, aquí y con todo el mundo, cuchichean en idioma; los únicos que no podemos comunicarnos somos nosotros. Demasiado caro usar el celular para planear medidas de lucha contra los celulares. Celulares eran los de antes... carritos celulares como final de fiesta, al terminar cada manifestación pacífica, íbamos presos. Eran otros tiempos. Ahora el gobierno pesca en Anchorena.

A principios de este año estuve con los maestros. La patrona con los chiquilines, los cuatro en casa sin ir a la escuela, faltando a clase. Dos veces, lucha de clases

—"Arriba... Maestros! ¡Tus hijos son los nuestros!" - y si no:

—"Vamos, Brovetto/ Millón completo/ o pibes analfabetos"

¿Se puede concebir una huelga más redonda? Cerramos las escuelas.

—Y tenían razón.

—¡De ande! Los que te dije, ellos y los hijos de ellos, los nipones y los hijos de los nipones ... Se desentendieron ¡Van a colegio privado!

—Ves amarillo donde no hay.

—Seré yo, que confundo los colores. Por un rato me hice colorado batllista y Jorge dijo que había que privatizar a don Pepe. Está todo patas arriba

—Exagerás

—¿Querés cosa más amarilla que los rusos blancos que siguieron a Yeltsin? Y ahora lo de China roja... Los viejos de Beijing, llaman a la Coca Cola y a Mac Donald’s: todo el poder al capital de riesgo: Pasen, señores, tomen asiento, pónganse cómodos. Están en su casa. (Aprieta los puños). Las inversiones son cosa de maricones. El pueblo unido, jamás será invertido. Estalinista de toda la vida, soy; y es lo que me va quedando: la caja de fósforos y la cubierta de prender fuego, como collar, camino al Palacio Legislativo. Te voy a dar Tratado. Quemazón lunes, miércoles y viernes. Pensá en el referéndum de Pluna, cuando el sindicato capotó.

—Eso es pretérito pluscuamperfecto. No podés quedarte en el pasado.

—¿La huelga del transporte, es el pasado o el futuro? Salí siete veces con los muchachos de Cutcsa. Esperaba el paro sorpresivo para acompañar: iba a 18 con la bandera y hacía ola en las paradas.

—"La oligarquía va contra ustedes, señores pasajeros" - saludaba con la mano a los choferes que iban a guardar. Y ¿qué veo?

Mi cuñado y el socio —dos desgraciados— en el Mitsubishi. Que les hago seña para que me lleven.; y me saludan con la mano. Chau ¡Volví al Reducto a patacón por cuadra!

Decíme quién es el culpable de los salarios de hambre: los nipones del Honda y del Hyundai.

—Ese es coreano.

—Peor, entonces. Ni siquiera llega a ser japonés y ya nos rompe.

—Tú no terminás de entender que la vida no para. María Julia.

—Ni me nombres la salud que fue un tiempo, fue alegría. Cuando hacen huelga los cirujanos, a los pobres se nos quiebran las várices a flor de piel y los ricos se atienden en Birmingham, cirugía turística.

—Nadie se opera por diversión.

—Pero son los pobres los que se quedan haciendo cola. ¿De qué lucha de clases me estás hablando? Paran los trabajadores de Canal 5 y los apoltronados miran Rolland Garros por la parabólica. Cierran las carnicerías y compran caviar. Baja el peso y cobran en dólares. Cuando pido canto popular, Sonia Breccia me pone Bob Marley.

Te lo conté más de una vez, en el siglo XX, éramos nosotros, los disfrazados sin carnaval, todos tiznados, atendiendo una olla popular para carteros. Ahora decíme si el fax no es un invento burgués, difundido por la Sony que dicen que quiere decir "hermanito" y es una company con toda la barba.

Me hice hincha, recién venido de Tacuarembó, año 51. Al campeonato siguiente, escuché todos los partidos y gritaba los goles en Suiza y... sonaron los orientales del Uruguay; y se hundió para siempre el celeste imperio de nosotros... hasta ahora... quedan jirones.

Lo del Correo, año 96, fue el colmo. Era imposible que los magnates aguantaran sin recibir una línea escrita en documento, se paraban las exportaciones, no llegaban los conocimientos de embarque y... ¡Y los muy arrastrados se comunican prendiendo un módem! El correo electrónico es el opio de los pueblos. Creéme, las multinacionales chatean a costa del pueblo que financia "Antel" pagando tarifas de ópera. Por si fuera poco amenazan con el gas por cañería, hecho en la Argentina.

—Es gas natural.

—¡Linda naturaleza! Quieren fundir Ancap o asociarla, que es lo mismo, pero más ligero. Decíme qué medida de fuerza se puede tomar para que la gente no pueda cocinar o se quede a oscuras y sienta en carne propia la solidaridad. La central termoeléctrica de La Tablada funciona atendida por dos personas y ella sola, alumbra todo; rinde más que el Rincón del Bonete. Y Ancap nos cobra el petróleo, a nosotros. Mantenemos los gastos de la guerra de Irak nosotros. Los invasores de Bush son los mismos que hacen los robots y las plantas enteras sin trabajadores, cibernéticas; no hay un tornillo que no dé vuelta contra Marx. Una trampa inmunda: los medios de producción en manos de ninguno. ¿Sabés como les digo? Les digo que esa es la antihuelga dentista: extracción sin dolor, de la plusvalía. ¿Qué queda del sudor de tu frente en una fábrica de galletitas que se hacen solas? Así no vale.

Se levanta Dios de la tumba y no puede leer la Biblia; la encuentra impresa en papel de arroz y escrita en japonés.

Es para llorar. Al progreso le llaman Tabaré, pero es un club de fútbol y de segunda. Yo ya no creo en nada. Ni en el ejército de línea, ni en la fuerza aérea, ni en la Marina.


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