Washington - Un hombre de 45 años, que pasó en prisión más de la mitad de su vida, fue desvinculado gracias a un examen de ADN de las acusaciones de estupro y robo por las cuales estaba cumpliendo una condena a 130 años.
Alan Crotzer, a quien se lo acusaba por hechos cometidos en 1981, es el último de una serie de víctimas de errores judiciales revelados por el ADN.
En estos casos el examen prueba su inocencia, o al menos crea -según palabras del ministerio público- significativas dudas sobre su culpabilidad .
Crotzer será liberado en los próximos días, después de que un juez avale el pedido de anulación de la condena presentado por la defensa y compartido por la acusación.
ANSA