Las protestas por la instalación de plantas de celulosa en territorio uruguayo no se limitarán al corte de los puentes internacionales: ahora se anunció en Buenos Aires que se manifestará en la terminal portuaria de la capital argentina en el sector de donde salen los ferries hacia Colonia y Montevideo, según anunció el Centro de Residentes Entrerrianos.
Las protestas ya tienen fecha. El sábado 21 de este mes, así como en febrero y marzo. La decisión fue comunicada por los organizadores de la manifestación a la Prefectura Naval argentina y a la Policía Federal.
En lo político, el tema no deja de mostrar episodios nuevos. Ahora, el director de Asuntos Ambientales de la Cancillería argentina, Raúl Estrada Oyuela, dijo a medios de su país que los alrededores de la ciudad uruguaya de Fray Bentos, separada de la argentina de Gualeguaychú por el río Uruguay, son "la peor zona que se podía buscar" para instalar las factorías.
Estrada planteó de nuevo la posibilidad de buscar otro lugar para construir las plantas.
Mientras, la vicecanciller uruguaya Belela Herrera opinó que "no es viable", y añadió que, a su entender, "no existen planteos formales por parte del gobierno argentino".
En cambio, el subsecretario argentino de Integración Económica y Mercosur, Eduardo Sigal, confirmó el lunes que su país propuso a Uruguay el traslado de las plantas de celulosa a una zona alejada de la frontera común.
GREeNPEACE SE OPONE. La organización ecologista Greenpeace anunció su disconformidad acerca de las declaraciones realizadas por Sigal, en cuanto a que se propuso al gobierno uruguayo el traslado de las plantas de celulosa Botnia y Ence algunos kilómetros al sur de Fray Brentos, y con ello neutralizar el conflicto que se ha producido con la Asamblea Ciudadana Ambientalista de Gualeguaychú.
Por otro lado, se confirmó que este viernes, a su regreso de Brasil, el Canciller argentino Jorge Taiana se reunirá con Greenpeace, y recibirá de parte de la organización ambientalista el plan de producción limpia que la semana pasada les fuera entregado a funcionarios del gobierno uruguayo.
"La propuesta de trasladar las plantas hacia el sur es un intento de administrar la conflictividad social en Gualeguaychú, y claramente tiene por objetivo bajar el nivel de las protestas, pero de ningún modo esto significa enfrentar el problema ambiental que las plantas implican. Las plantas serán igualmente contaminantes donde las pongan con las consecuencias regionales, y sobre el río Uruguay", afirmó Juan Carlos Villalonga, director Político de Greenpeace.