El nuevo sistema de trazabilidad obligatoria para el ganado bovino costará cerca de U$S 6 millones y será financiado por "toda la sociedad", es decir los consumidores, a través de un aumento de la carga fiscal sobre el producto final de la cadena: la carne.
Así fue anunciado ayer en conferencia de prensa por el director del Proyecto Ganadero, Daniel Garín, quien estaba acompañado por el ministro interino de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ernesto Agazzi, por el director de los Servicios Ganaderos de esa cartera, Francisco Muzio, y por su par de la Dirección de Contralor de Semovientes (Dicose), José Sosa Díaz.
El próximo 16 de enero retoma las actividades en régimen de sesión permanente el grupo de trabajo que evalúa el resultado del período de discusión del nuevo sistema que se cerró en diciembre pasado. El objetivo es poner en marcha el próximo 1º de marzo el nuevo sistema de trazabilidad para el ganado bovino para lo cual ya se adoptaron una serie de definiciones.
Entre ellas se encuentra la suspensión del reparto de cerca de 600.000 identificadores que tenían como destino el Programa Piloto de Identificación Ganadera, con la finalidad de que esos dispositivos sean utilizados en el nuevo sistema. No obstante, las autoridades precisaron que toda la información recabada por el Programa Piloto será absorbida por el nuevo sistema.
CONTROL. Además de los identificadores, otro de los componentes del programa son los lectores de la información contenida en esos dispositivos. En ese sentido ganó fuerza en el grupo de trabajo la idea de que estos lectores estén en manos del sector privado a los efectos de que la información recabada pueda ser derivada a la toma de decisiones en materia productiva, además del fin específico de identificación que impone el sistema.
Con esta medida, buena parte de la inversión quedaría en manos del sector privado que, a su vez, está obligado a trasmitir la información el sector público.
Otro de los componentes del costo es el soporte informático que sería provisto, en buena medida, por el que hoy cuenta el Servicio Nacional de Identificación Ganadera (SNIG), indicaron las autoridades. El resto de la inversión, compuesto básicamente por un doble caravaneado (un identificador electrónico y una caravana de lectura visual), además de los cursos de capacitación que sean necesarios, surgirá de las arcas del Ministerio de Economía y Finanzas al que el MGAP le comunicará el monto total "sin preguntar de dónde salen los fondos", precisó Garín.
DISTRIBUCION. En este sentido, Agazzi precisó que la financiación del nuevo sistema de trazabilidad se ajusta al también flamante concepto de distribución de recursos por parte del Estado. El jerarca dijo que se debe abandonar la idea de que para cada acción que se pretenda llevar adelante debe plantearse primero la fuente de financiación. A su juicio, esto derivó en la creación de innumerables fondos que atomizaron el escenario sobre el que se debe montar el nuevo sistema tributario.
Según Agazzi, hoy existen los contribuyentes que vuelcan sus tributos a Rentas Generales y el Estado que administra esos recursos de acuerdo a lo que considere necesario. Ante la consulta de qué ocurrirá con el Fondo de Inspección Sanitaria que retiene la Industria Frigorífica y que se ubica anualmente en el entorno de los U$S 12 millones, Agazzi dijo que este cae dentro del mismo concepto.
IMPUESTO. Sin embargo persiste la idea de gravar al último eslabón de la cadena, evitando poner la carga de la financiación sobre el criador. En torno a este punto, Garín indicó que la idea es aplicar "un impuesto a la carne".
Al ser consultado Agazzi sobre el impacto que pueda tener esta medida en el precio final al consumidor, el ministro interino dijo que "esto lo definirá el mercado". Los ganaderos y la industria siguen esperando la entrevista con el ministro de Economía, Danilo Astori, para aclarar definitivamente cómo se financiará la puesta en marcha del sistema.
Los terneros serán los primeros
Con la puesta en marcha, el próximo 1º de marzo, del nuevo sistema de trazabilidad obligatoria del ganado bovino deberán ser identificados todos los terneros a esa fecha. Las estimaciones indican que entre 2 millones y 2,5 millones de animales ingresarán anualmente al nuevo sistema. Sin embargo, a la fecha de puesta en marcha del programa, uno de los primeros inconvenientes surge con los terneros nacidos en la primavera de 2005 que, para esa fecha, estarán en condiciones de ser comercializados, por lo que deberán tener la prioridad para el uso de los 600.000 identificadores que estarán disponibles.
Así lo confirmó el director del Proyecto Ganadero, Daniel Garín, que amplió el concepto señalando que la prioridad la tendrán todos los animales que estén prontos para su comercialización. Otro de los elementos a tener en cuenta, es que esos terneros nacidos en la primavera del año pasado deberán llegar a la identificación sin haberse movido del predio.
El director general de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio, reconoció que en el Ministerio de Ganadería hay conciencia de que en el primer año de implementación del nuevo sistema aparecerán inconvenientes para su puesta en marcha.
En ese sentido subrayó que no sólo se trata de un sistema nuevo para Uruguay, sino que es la primera experiencia a nivel mundial de identificación individual del origen y movimientos de cada uno de los animales que integran el rodeo de un país.
Muzio fue más allá al señalar que ya existe la base de información para hacer en un futuro un seguimiento similar a nivel de ovinos, equinos y suinos.
Del origen a las mesas
El Codex Alimentarius define la trazabilidad como la habilidad para seguir el movimiento de un alimento a través de los pasos específicos de producción, procesado y distribución. Pero según la definición del Parlamento europeo, es la posibilidad de encontrar y seguir el rastro de un producto, a través de todas las etapas, hasta la distribución del alimento (para uso humano o animal) o mediante el seguimiento de una determinada sustancia que va a ser incorporada a un alimento. En definitiva, es un sistema que permite seguir la ruta del producto, sus componentes, materias primas, actores involucrados e información asociada, desde el origen hasta el punto final de destino o viceversa.