Santiago - Acusaciones de campaña sucia y un ambiente confrontacional dominaban hoy el debate electoral chileno, a 10 días de la segunda vuelta de la elección presidencial entre el empresario derechista Sebastián Piñera y la oficialista Michelle Bachelet.
La aparición de banderas de la oficialista democracia cristiana en una manifestación a favor de Piñera el jueves desató la airada reacción del líder demócratacristiano Adolfo Zaldívar. Mientras, Piñera afirmó que los emblemas fueron infiltrados entre sus partidarios para perjudicarlo.
La DC integra el bloque de gobierno de la Concertación Democrática, que apoya a Bachelet, quien ganó la primera vuelta electoral entre cuatro aspirantes el 11 de diciembre con 46% de los votos. Piñera -representante de la derechista Alianza por Chile- obtuvo la segunda mayoría con 25,4%.
Además de recibir el apoyo del otro candidato de la derecha, Joaquín Lavín, Piñera se esforzó durante las últimas semanas en captar votos de la DC, para remontar la distancia que lo separa de la ex ministra de Defensa del presidente Ricardo Lagos.
El empresario insistió en presentarse como un "humanista cristiano", y en el debate televisivo de la noche del miércoles manifestó su admiración por los ex presidentes chilenos Eduardo Frei Ruiz Montalva (1964-1970) y Patricio Aylwin (2000-2004), ambos demócrata cristianos.
Al día siguiente del debate aparecieron banderas de la DC entre los adherentes de Piñera, que participaban en una manifestación en la comuna de Conchalí, al oeste de Santiago.
"Es un intento a mi juicio desesperado de alguien que se sabe perdido y que recurre a esta clase de medidas que son francamente repudiables", dijo Zaldívar, presidente del partido oficialista.
Con estas acciones Piñera "ha logrado que la posición seria, responsable, inequívoca de Michelle Bachelet se vaya imponiendo", agregó, en alusión a las encuestas que reflejaron un mayor apoyo a la candidata tras el debate televisivo del miércoles.
El candidato opositor replicó este viernes y afirmó que esas banderas fueron alzadas en la manifestación por partidarios del "Colorín", como llaman sus amigos a Zaldívar.
"Yo a esta altura pienso que son los propios enviados de los colorines los que ponen estas banderas para después hacer las denuncias, porque la adhesión del mundo de centro, del mundo independiente, de los que compartimos los valores del humanismo cristiano ha sido masiva", dijo Piñera desde Punta Arenas, 3.090 km al sur de Santiago.
Por su parte, Bachelet no quiso comentar el incidente mientras realizaba una visita a Temuco (680 km al sur de Santiago) junto al ex presidente Aylwin, que encabezó el primer gobierno de la Concertación, en el poder desde hace 16 años.
"Es tan evidente lo que hay ahí que no es mucho más el comentario", señaló, asegurando que "la democracia cristiana en su conjunto" está con su candidatura, para convertirla el 15 de enero en la primera presidenta en la historia de Chile.
AFP