No siempre queda claro que el funcionamiento de los zoológicos cumplen un papel importante en la promoción del conocimiento y la cultura. A sus posibilidades de estimular el esparcimiento de los visitantes, cuando están correctamente dirigidas estas instituciones también contribuyen a aumentar la sensibilidad hacia todas las formas vivientes y a saber un poco más sobre las especies animales que pueblan nuestro planeta.
No menos importante es que los zoológicos suelen llevar adelante programas reproductivos que incluso han salvado de la extinción a más de una especie. En estos días Villa Dolores inauguró un vivario concebido según criterios modernos, que promueven la preparación de ambientes lo más parecidos posible a los naturales, respetando correlaciones geográficas, en especial procurando generar condiciones que reduzcan al máximo el estrés que le produce a los animales la presencia del público. De esta manera el viejo reptilario se modernizó, haciendo más atractivo el paseo y mucho más confortable la vida de los animales.
Uno de los objetivos que todo zoológico debe perseguir es tratar de cambiar la tendencia de la gente de valorar y respetar solamente a ciertas especies, a veces por su belleza, otras por su docilidad, sin olvidarnos de la imposición cultural de estereotipos tan arraigada en las personas, agrupando a algunas de ellas entre las buenas y a otras entre las malas y despreciables. Es un cambio cultural muy necesario para fortalecer los principios de la conservación en la sociedad.