Durante 2005 fueron asesinados 17 periodistas en Latinoamérica, según revela un informe presentado ayer por el nuevo presidente de la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (Fepalc), Manuel Méndez.
Todos los casos se encuentran sin aclarar, informó Méndez, que también preside la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU).
Cinco de los 17 fallecidos eran colombianos, tres de Venezuela, tres de Haití, dos de México, dos de Brasil, uno de Ecuador, uno de Nicaragua (quince hombres y dos mujeres). Debe sumarse, además, la desaparición de un periodista mexicano desde el pasado mes de abril. De todos modos, la cifra de periodistas fallecidos es menor a la de 2004, cuando murieron 26 reporteros.
El informe hecho público ayer indica que los asesinatos "son muestras evidentes de la peligrosidad que encierra el periodismo y la necesidad de unirse cada vez más", estableciendo "redes solidarias en defensa de la vida, la libertad de expresión y el derecho a la información".
Méndez dijo a El País que debe terminar "la impunidad" y llamó a la responsabilidad a los gobernantes. También afirmó que la libertad de información es "un derecho humano fundamental". Agregó que la Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha creado un fondo de solidaridad, con aportes de sindicatos de más de 120 países y más de 50.000 periodistas.