La Dirección General Impositiva (DGI) viene exigiendo a los comercios golondrina, los que se establecen únicamente por la temporada veraniega, adelantos a cuenta del pago de impuestos, calculados en base a estudios previos del organismo, dependiendo del giro y la dimensión de los establecimientos, reveló a El País el director de Rentas, Eduardo Zaidensztat.
Con el aumento del número de comercios y otros negocios que se instalan transitoriamente para aprovechar la corriente turística, la DGI instaló cinco bases a lo largo de la costa —desde Colonia hasta Rocha— con un número igual de equipos de fiscalización, cada uno de los cuales inspecciona las zonas de influencia de esas sedes. "Se está yendo a balnearios a los que se había ido muy pocas veces en la historia de la DGI y en los que existe un informalismo muy grande", dijo Zaindensztat al detallar las bondades del nuevo sistema.
Entre los cambios en los sistemas de trabajo que está llevando adelante la Dirección de Rentas, previo al inicio de la temporada se llevó a cabo un análisis de campo en el que sus inspectores verificaron los comercios que se estaban instalando y en qué giros lo hacían a los efectos de detectar los denominados golondrina.
"Analizamos a sus proveedores, clientes y el tipo de personal que tendrían, entre otros ítems, en base a lo cual se hicieron estimativos de ingresos de aquellos comercios que se instalan sólo por la temporada estableciéndose cuál es la estructura de costos fijos que tiene cada uno de ellos determinando una proyección de los que van vender y de lo que deberían pagar de impuestos", sostuvo Zaidensztat.
A partir de los resultados de esos estudios, y de una nueva disposición incluida en el Presupuesto Quinquenal que entró en vigor el 1 de enero, la DGI viene solicitando a los negocios que se instalan únicamente por la temporada anticipos del pago de impuestos que actúan como garantía de una reliquidación final al terminar la zafra estival.
"Los inspectores tienen instrucciones de solicitar anticipos solamente en aquellos establecimientos de temporada y no a los que están instalados todo el año aunque sea en otro punto del país", dijo Zaidensztat quien explicó que la garantía apunta a "minimizar la evasión y la elusión".
El monto del adelanto se calcula en base a la estructura de costos de cada negocio y del estimativo realizado por la DGI mencionado antes, teniendo en cuenta también el giro y la magnitud del negocio en cuestión.
EVASORES. Ante las críticas que generaron los pedidos de clausura de varios comercios en Punta del Este por parte de la DGI a fines de diciembre Zaidensztat contraatacó diciendo que "tienen como objetivo prioritario defender al comercio establecido y formal frente a la competencia desleal de aquellos que no cumplen cabalmente con sus obligaciones".
"Encontramos un número importantísimo de inmobiliarias que estaban inscriptas con una estructura de costos muy importante, con mucho personal, con locales que valen mucho pero pagan menos que las pequeñas empresas", agregó.
Aunque el Presupuesto también dio la potestad a la DGI de divulgar el nombre de los infractores dependiendo de la magnitud de la evasión y del tipo de maniobra que realicen, la disposición recién entrará en vigencia en las próximas semanas dado que un equipo conjunto de Economía y Rentas todavía elabora su reglamentación.
REFORMA. Por otra parte, Zaidensztat dijo a El País que la DGI ya comenzó a prepararse para la entrada en vigencia del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), pese a que su diseño final recién se terminará bien avanzado este año y entrará en vigencia a principios de 2007.
El funcionario dijo que Impositiva ya empezó a analizar el diseño de una campaña de comunicación "cara a cara" con los posibles decenas o cientos de miles de contribuyentes "en la que tenemos que atender a todo el país para darle la mayor cantidad posible de información". También se piensa instrumentar una campaña de comunicación masiva.
Otra de las tarea preparatorias es la definición de cómo se va a hacer el "censo que determinará quiénes somos los que vamos a estar obligados a pagar este impuesto". En ese marco se analiza cuáles serán las fuentes de información externa a la DGI con la que ésta deba cruzar datos. Estamos recopilando información de distintos organismos como el BPS, los registros sobre nacimientos y mortalidad y núcleos familiares, entre otros, sostuvo Zaidensztat.
La DGI creó 18 unidades en las que se nombró un coordinador en cada una las que tendrán a su cargo la planificación del sistema de cobro del IRPF y cuáles son las áreas críticas que deberán estar funcionando el 1º de enero de 2007, al tiempo que diseña "un software flexible a los distintos cambios que se puedan introducir dependiendo de cuál sea el sistema tributario final que apruebe el Parlamento", explicó el funcionario.
Buscan recomponer plantilla funcional
Con la reestructura que la DGI puso en marcha en agosto pasado en la que sus funcionarios debían optar por un régimen de dedicación exclusiva el organismo perdió el 25% de sus profesionales y el 40% de sus gerentes, ahora se aboca a recomponer su plantilla funcional.
Si bien reconoció que la salida de funcionario fue elevada, el director de Rentas, Eduardo Zaidensztat, aclaró que "antes los profesionales y los gerentes trabajan como cuando una señora tiene un hijo, en horario madre medio día, ahora se terminó y todo el mundo trabaja a tiempo completo y más".
Ahora la DGI pretende recomponer su plantilla funcional y lanzó un llamado para contratar a término abogados, contadores, economistas y técnicos en informática. El llamado se efectuó en base a un trabajo encomendado a la Universidad Católica que determinó el perfil de los profesionales que es necesario contratar, explicó Zaindesztat.
Por otra parte, los profesionales que se quedaron están siendo capacitados en las últimas técnicas de administración tributaria. Los administrativos del Interior del país, en tanto, vienen siendo formados en técnicas de informática merced a un convenio entre la DGI y la Universidad del Trabajo.