Jerusalén - El primer ministro Ariel Sharon se encuentra grave la mañana de hoy, luego de siete horas de cirugía de emergencia para detener una "masiva y amplia" hemorragia cerebral, que los médicos temen sea la causa de daños permanentes.
"Estamos tratando de mantener una baja presión dentro del cerebro y, por ello, está bajo una fuerte anestesia y respiración asistida", agregó en el parte médico.
Una tomografía cerebral realizada luego de la operación mostró que se había detenido la hemorragia y Sharon fue transferido a la unidad de cuidados intensivos, dijo el doctor Shlomo Mor-Yosef, director del Hospital Hadassah en Jerusalen, donde el líder recibía tratamiento.
El primer ministro continúa anestesiado y conectado a un pulmón artificial, dijeron fuentes del hispital.
"En este momento, todos los signos vitales son... estables. El primer ministro se enceuntra todavía grave", dijo.
El viceprimer ministro Ehud Olmert fue nombrado primer ministro interino y dotado de un reforzado equipo de guardaespaldas. Se reunió con los miembros más importantes del equipo de Sharon hoy por la mañana y convocó al gabinete para una reunión especial a las 9.
Fuentes cercanas a Sharon dijeron no esperar que regrese a su cargo.
"Esta es una situación difícil, a la cual no estamos acostumbrados", dijo Olmert a los ministros, al señalar que se reanudarían labores en tanto se esperan noticias del hospital. La silla de Sharon, en el centro de la enorme mesa ovalada, permanecío vacía.
La embolia de Sharon hundió en el caos a la vida política y la diplomacia israelí en el Medio Oriente, en medio de una campaña electoral tanto en el lado palestino como el israelí.
Se esperaba que el primer ministro lograra con relativa facilidad el ser reelecto en marzo a la cabeza del moderado partido Kadima, el cual creó para tener una mayor capacidad de actuar dentro del proceso de paz con los palestinos.
Muchos israelíes consideran a Sharon, un héroe militar de 77 años, con problemas de sobrepeso y otrora un radical político a favor del expansionismo israelí, como la mejor esperanza para lograr un acuerdo de paz con los palestinos.
Su enfermedad podría crear un vacío de poder en el gobierno y afectar las posibilidades de victoria electoral de su partido, el cual fue creado alrededor de su figura.
Sharon fue recogido por una ambulancia en su hacienda en el desierto de Negev luego de quejarse de que no se sentía bien. El doctor Shapira, subdirector del Hospital Hadassah, dijo que el derrame se produjo durante el traslado al hospital de Jerusalén. El viaje en auto dura aproximadamente una hora.
Al parecer, la operación se vio complicada por los adelgazantes de sangre que se le dieron luego de un infarto leve el 18 de diciembre, e incluso esos medicamentos pudieron haber propiciado la embolia de ayer.
Varios neurocirujanos no implicados directamente en su tratamiento dijeron que no era probable su completa recuperación ante la gravedad de la embolia. Indicaron que al menos tarda un día, después de la operación, para determinar los alcances de cualquier daño.
El rabino jefe de Israel Yona Metzger pidió a los israelíes que lean los Salmos y recen por la salud de Sharon. "Estamos muy, muy preocupados", indicó el líder religioso y solicitó "la misericordia divina".
Las estaciones de televisión panarábicas siguen con interés el desarrollo de la situación de Sharon, odiado por muchos árabes. Un dirigente radical palestino en Damasco, la capital de Siria, calificó la embolia de Sharon como un regalo de Dios.
"Decimos con toda franqueza que Dios es grande y es capaz de vengarse de este carnicero. Le damos las gracias por este regalo que nos ha dado en este año nuevo", dijo Ahmed Jibril, dirigente del Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General, un pequeño grupo radical apoyado por Siria, en declaraciones a The Associated Press.
Sin embargo, un comentarista palestino de la televisora saudí Al-Arabiya reconoció, sorpresivamente, a Sharon como "el primer dirigente israelí que dejó de afirmar que Israel tenía derechos sobre todos los territorios palestinos", refiriéndose a la reciente retirada de sus fuerzas de la Franja de Gaza.
"Un Sharon vivo es lo más conveniente ahora para los palestinos, a pesar de todos los crímenes que ha cometido en nuestra contra", dijo Ghazi al-Saadi.
El médico personal de Sharon dijo la madrugada de hoy que espera verlo salir bien de la operación.
"El primer ministro actualmente está siendo operado y evoluciona de manera adecuada. Debemos de esperar con paciencia y espero que salga con bien", dijo el doctor Shlomo Segev.
Sharon planeaba internarse en el hospital de Jerusalén hoy para someterse a una intervención en la que se le repararía un pequeño orificio entre las cámaras altas del corazón. Los médicos dijeron que el coágulo sanguíneo que se le alojó brevemente en el cerebro el 18 de diciembre, causando un derrame, se filtró por ese orificio y pasó a una arteria craneal.
Sharon cobró prominencia como oficial del ejército, creando una unidad que combatió a infiltrados palestinos en los años 50. Tuvo numerosas promociones y llegó a ser comandante de la región de Gaza luego de que Israel capturó ese territorio en la guerra de 1967.
Combatió en la guerra del Medio Oriente en 1973, tras lo cual se dedicó a la política, militando en el Partido Likud, de línea dura, que llegó al poder en 1977.
Como ministro de defensa, dirigió la fallida invasión del Líbano en 1982. Fue obligado a renunciar por una comisión investigadora que lo declaró responsable indirecto de una matanza de palestinos perpetrada por elementos de la Falange Cristiana en dos campamentos de refugiados.
Sharon fue elegido primer ministro en el 2001 y dos años más tarde le dio la espalda a la construcción de colonias y a la expansión en la Margen Occidental y en Gaza, políticas que había apoyado por años. En cambio, comenzó a promover una retirada unilateral de Gaza y parte de la Margen Occidental, la cual fue completada en septiembre.
Ese retiro provocó una profunda división en el Partido Likud, del cual terminó alejándose para formar el partido Kadima.
En base a AP y EFE