Hace un año que se cambió del sistema de los Distritos y se volvió al de comisarías, ¿mejoró la seguridad en Montevideo?
—Considero que el año policial 2005 fue positivo. La Dirección de Seguridad ha hecho excelentes procedimientos. Hubo actuaciones contra la droga que no tienen antecedentes en la historia de esta oficina. Dos seccionales han incautado unas 315 plantas de marihuana acondicionadas en viveros. Esa droga iba a ser comercializada. Además, se han decomisado kilos y kilos de drogas ya procesadas.
También se han aclarado homicidios cometidos en el interior del país, como el descubierto por la Seccional 17ma en la ciudad de Rivera.
Este año llevamos un promedio superior de procesados en comparación con el 2004. A pesar de que estamos teniendo en contra la situación de la minoridad delincuente.
Un ejemplo muestra la realidad que vivimos: un menor tuvo 22 anotaciones en la seccional 6a. en el correr de un mes. Esto puede desgastar la atención de los policías. Eso significa que algo está mal. Se trata de un círculo vicioso: los policías llevan detenidos a los menores, los pasan al médico y luego son entregados a sus responsables. En la mayor parte de las ocasiones los padres tienen una connivencia delictiva con sus hijos, o saben que estos delinquen y llevan el producto de sus actividades a la casa. Hay padres que incluso exigen a sus hijos una cierta producción delictiva. Debe exigirse a estos que cumplan cabalmente los deberes inherentes al ejercicio la patria potestad. Una jueza en Maldonado procesó a un padre cuyo hijo era un menor infractor
—Este año también hubo casos de policías corruptos como los que revistaban en la Seccional 3era. que armaron una banda para robar y rapiñar.
—La Policía Nacional se depura y se saca de las filas a aquellos policías que delinquen con un uniforme y un arma que les da el Estado. Este tipo de funcionarios afecta la imagen de toda la institución.
Pero hay una cantidad enorme de policías que son honestos y que hacen lo posible para trabajar en forma correcta pese a la contra de los malos sueldos y la falta de equipamientos.
A las carencias de infraestructura, hay que sumar la cantidad de servicios especiales extras que debe atender la Policía.
En Montevideo no existe una unidad especial para cumplir los servicios de custodia de actividades culturales, sociales y deportivas. Cada vez que se realizan esas actuaciones, hay una pérdida de respuesta de las comisarías, porque se les retira hombres.
Esperamos que, el próximo año, tengamos más potestades legales y que podamos tener un mejor equipamiento. Ojalá que los policías solo estuvieran pendientes de la prevención y del orden público y no pensando tanto en que debe llevar el alimento a sus familias porque sus sueldos son insuficientes.
—¿Por qué los índices de diciembre son tan altos? ¿Se debe solo a que la delincuencia sabe que hay más dinero circulante en la calle?
—Es normal que, en esta época del año, haya una mayor delincuencia. En las fechas tradicionales hay más movimiento en la calle, la actividad comercial se incrementa y también entra en juego la despreocupación de ciudadanos en momento de transportar valores.
No puede ser que un comerciante retire cifras importantes en dinero los mismos días y a la misma hora y lo lleve dentro de una bolsa de papel. También hay una falta de solidaridad en los ciudadanos, ya que no dejan sus casas a un vecino para que se encargue de cuidarla.
Así este vecino puede avisar a la Policía de movimientos sospechosos en la cuadra y, de esa forma, esta puede evitar los hechos antes de que ocurran. Sin embargo, luego que el ilícito se comete y se requiere de la participación de la gente para saber cómo ocurrieron o para reconocer a un delincuente, la mayoría no concurre a declarar. Prima el concepto del "no te metas" que hace tanto daño a la gente y no se reconoce el valor de la Policía.
—¿Habrá que cambiar, preparar y equipar ante los nuevos tipos de delitos que están generando problemas a la población, como los arrebatos?
—En este momento, la Policía padece dos situaciones: una de ellas, es la falta de 250 agentes y la segunda, es la calidad profesional del efectivo. Esa calidad está dada por los niveles de preparación, instrucción y equipamiento que pueda tener ese efectivo.
No hemos podido cubrir esas 250 vacantes porque la oferta de ingreso a la institución no genera expectativas entre los ciudadanos. Es que este es un trabajo de alta dedicación y con riesgo.
—¿Que hará la Policía para prevenir los hurtos cuando los montevideanos se vayan de viaje durante las vacaciones veraniegas?
—Se establecerá un patrullaje mayor en áreas residenciales expuestas a la actividades delictivas. Debería haber más preocupación por parte de los ciudadanos que dejen sus casas solas, para que alguien las vigile o establecer mecanismos de seguridad que desalienten a los delincuentes.
—¿Cuáles son los planes de la Policía para el 2006?
—La estrategia futura no debe basarse en filosofía pura sino tener los pies sobre la Tierra de los medios. Aspiramos a que se mejoren las condiciones de respaldo al propio policía en cuanto al equipamiento y a su retribución Y que no tengamos que ver, como ocurre en vísperas de fin de año, como una comisión de colaboración cubre las carencias de atención que tiene el agente con la entrega de una canasta.
También han entregado partes del uniforme para que no se vean menguadas las posibilidades del propio policía.
—Con respecto al sistema operativo, ¿qué ocurrirá en el 2006?
—Tenemos que hacer un análisis de las causas y lugares donde hubo más delitos, como normalmente lo hacemos, para establecer un mayor patrullaje. Si le digo que faltan 250 policías a la Dirección de Seguridad, seguramente no les falta esos agentes a las secciones administrativas de la Jefatura de Policía.
La Dirección de Seguridad nuclea a más de la mitad de los efectivos de la Jefatura de Policía de Montevideo y es primordial para el mantenimiento del orden público.
—¿Habrá que sacar policías de las áreas administrativas?
—Se han sacado policías de las áreas administrativas. Pero considero que no son suficientes.
A la hora de prestar servicios, estamos tratando que los policías ejecutivos que cumplen tareas administrativas, en los fines de semana puedan cumplir con esas tareas de prevención o, por lo menos, prestación de servicios contratados que surjan para no tener que hacerlo con perjuicio de la respuesta de prevención que se da a los barrios.