El equipo económico y el Fondo Monetario Internacional (FMI) acordaron posponer hasta 2007 la aplicación de una nueva fórmula de medida de la deuda con los proveedores del Estado.
El FMI pretende que se compute el monto total de la deuda con los proveedores en el resultado fiscal —criterio devengado— y no sólo los pagos como se realiza hasta ahora —criterio de caja—.
En las negociaciones mantenidos durante 2005 no se pudo llegar a una solución intermedia sino que se postergó la aplicación del nuevo criterio para no afectar el resultado fiscal.
La información sobre la deuda con proveedores —flotante—hasta octubre en la Administración Central y organismos del artículo 220 de la Constitución indica que llegaba a $ 2.204 millones, que equivalen a U$S 95 millones.
Desde enero de 2005 a octubre se logró abatir la deuda $ 971 millones.
Una de las vías para bajar la deuda flotante sin sumar mayores egresos que afecten las previsiones de resultado fiscal primario para 2006 se darán a través del ahorro dentro del Estado y la mejora en la recaudación.
Según fuentes de gobierno se utilizarán los ingresos adicionales previstos en la recaudación para cancelar deuda a la vez que se aprovecharán al máximo dos artículos del proyecto de Presupuesto que entrará en vigencia el 1º de enero de 2006.
El artículo 38 establece que los incisos podrán usar los recursos de afectación especial disponibles para abatir "su deuda flotante correspondiente a Rentas Generales". El 40 establece que se podrá utilizar el 95% de lo que se genere por la venta de inmuebles de bienes de uso tanto para financiar inversiones como para cancelar deuda flotante.
A través de estas vías se podrá pagar deuda con proveedores sin afectar las proyecciones fiscales dado que se darán con fondos que ya están incluidos dentro del programa financiero.