Yokohama - "Va a ser un partido histórico", comentó el técnico Paulo Autuori, del Sao Paulo, sobre la final del domingo en el mundial de clubes contra Liverpool.
"Tengo confianza de poder hacer un buen espectáculo", dijo en vísperas del encuentro, después que sus dirigidos se entrenaron en el escenario del partido en una noche fría de luna llena.
Autuori alternó entusiasmo con cautela por respeto a un rival que fue el ganador más contundente de todos en los partidos disputados hasta ahora en el breve torneo. Mientras Liverpool llegó a la final con un triunfo de 3-0 sobre Deportivo Saprissa, de Costa Rica, Sao Paulo tuvo que bregar para derrotar por 3-2 a Al Ittihad, de Arabia Saudí.
"Tenemos que estar atentos, concentrados, para dar la conquista al club", dijo. "Pero estamos aquí por méritos y ningún equipo desperdicia la oportunidad de ganar un campeonato del mundo".
Rogerio Ceni, el arquero goleador, anticipó un "contraste de estilos".
"Tácticamente los ingleses son superiores", opinó. "Pero nosotros contamos con la genialidad de los jugadores de brillar en la jugada individual".
"La fuerza está en la mente", acotó en alusión a la presencia de ánimo de los jugadores.
Rogerio anotó un gol de penal contra Al Ittihad y tuvo una actuación sólida.
"Para mí no es importante ser el mejor sino que rinda el equipo", dijo.
El uruguayo Diego Lugano, figura en el centro de la zaga, comentó que es "una linda responsabilidad y un orgullo ser el único no brasileño del equipo. Sao Paulo es el equipo más importante del país más importante en el mundo del fútbol".
"Tengo la suerte de haber cumplido las expectativas", agregó.
"El camino para llegar aquí fue durísimo", dijo Lugano. "Ahora soñamos con ser campeones del mundo".
AP