La invasión de deudores al hall del Banco Hipotecario (BHU) el martes pasado y el destrozo que provocaron de los anuncios de remate allí ubicados, supusieron un salto cualitativo en el duro enfrentamiento entre ambas partes. La institución anunció ayer que retomará la aplicación de las medidas previstas para los morosos que se habían suspendido por 90 días.
Un comunicado del BHU emitido ayer indica que los deudores que están pidiendo una rebaja en sus cuotas y en los intereses que enfrentan "provocaron destrozos en la documentación que utiliza el banco para información de sus actividades de remate". "Esta actitud, sin precedentes en la historia del banco, desnaturaliza el ambiente de diálogo que el directorio había propiciado, a través de resoluciones expresas", agrega el comunicado.
En función de esto, el banco va a retomar las medidas que aplica para los morosos en general. "Se deja constancia de que los pagos parciales de cuotas que se realizaban por parte de Covipro-H no implican una condonación de las cuota partes no abonadas, sino que las mismas se acumulan al saldo de la deuda", advierte el comunicado aunque se retomará la consideración caso a caso de las diferentes situaciones.
La Coordinadora Nacional de Cooperativas de Vivienda y Conjuntos Habitacionales también está en actitud beligerante y su presidente, Sergio Requel, dijo que el diálogo "no existía".
"Lo del BHU es una cortina de humo. Desde julio que tenemos pedidas reuniones con el directorio que no nos recibe. Jamás fuimos llamados. No hubo ni una reunión de trabajo", dijo Requel a El País.
Además, minimizó los incidentes. En su opinión, "no pasó nada" y "hubo funcionarios provocadores y no hubo rotura de nada". Admitió sí que los manifestantes "volantearon" los anuncios de remates que estaban en el hall del banco.
Ahora la coordinadora va a centrar sus esfuerzos en lograr la aprobación de normas que resulten en la adecuación de las tasaciones de las viviendas. Eso a su vez redundaría en menores pagos.
Covipro estuvo ayer en la Comisión de Vivienda de la Cámara de Representantes, a la que pidió que comience a estudiar una adecuación en la materia que resulte en una reducción de los pagos de los endeudados. Requel dijo que el BHU está ahora amenazando con remates cuyo resultado hasta ahora han sido una aceptación implícita de que las viviendas están sobrevaluadas. "En la Costa de Oro tenemos el caso de unidades tasadas en 6.200 Unidades Reajustables (UR) que se remataron en 1997 y no se pagaron al contado. Y para el segundo remate, además, se reduce la base en un 40%. Es un reconocimiento implícito de la sobrevaluación", opinó.
A su juicio también debería contemplarse la situación de las personas con ingresos menores a 60 UR que, en su opinión, deberían recibir subsidios del Ministerio de Vivienda.