ARTIGAS | JAVIER BERTALOT
No es posible dragar el río Cuareim, al menos esa conclusión surgió en el marco del Programa Asociado de Gestión de Crecientes que viene desarrollando la Global Water Partnership, en conjunto con la Organización Meteorológica Mundial.
Finalizó la fase 1 del Proyecto Piloto de Gestión Integrada de Crecientes en la Cuenca del Río Cuareim, en la que además participan la Dirección Nacional de Hidrografía y el Instituto de Pesquisas Hidráulicas de la Universidad Federal de Río Grande Do Sul (Brasil).
Este encuentro binacional se llevó a cabo en Artigas con la participación de destacados técnicos en las diferentes áreas
Se realizó un estudio socioeconómico de las áreas urbanas inundables de las ciudades de Artigas y Quaraí con la respectiva zonificación, la gestión compartida de los recursos hídricos de la cuenca del río Cuareim y un modelo de previsión de crecientes.
La preocupación de profundizar sobre el tema se arrastra desde hace muchísimos años teniendo en cuenta los perjuicios que causan los constantes desbordes del río Cuareim. Cuando esto sucede en Artigas el número de evacuados oscila en los 5.000 mas 2.000 que deben dejar sus hogares en la ciudad brasileña de Quaraí.
A esto se le debe sumar las enormes pérdidas que causa en los plantíos de arroz ubicados a la vera del mismo y la muerte de ganado ovino y bovino, debido a la rapidez con que se manifiestan las crecientes, lo que no permite que los productores puedan retirar el ganado de las proximidades.
Se debe sumar el enorme gasto que representa para la Intendencia de Artigas y para el municipio de Quaraí atender a las personas que por varios días deben ser alojados en lugares comunitarios, donde además se les debe proporcionar alimentos y abrigo.
Prácticamente está descartada la posibilidad de un dragado del río, porque sería una inversión multimillonaria en dólares, sin que produzca un efecto importante.
Profundizando el lecho en 2.90 metros de ancho, frente a ambas ciudades, sería muy poco el impacto que se lograría en las crecidas periódicas.
En un segundo estudio se podrán determinar los pasos a seguir para evitar las crecientes frente a ambas ciudades, lo que podría ser regulado con una represa a pocos kilómetros hacia donde nace el Cuareim, la que podría regular el caudal de agua.
CENSORES. Mientras tanto quedó operativo un equipo computarizado, ubicado en la estación meteorológica 330 de Artigas, que permitirá saber con exactitud el comportamiento del río cuando se produzcan intensas precipitaciones.
Mediante la colocación de censores que ya están ubicados en puntos estratégicos de la cuenca, permitirá recibir en el mismo instante en que se produce la lluvia el milimetraje registrado, determinando el caudal de agua que horas después afectará una vasta zona.
Con otro trabajo complementario ya realizado se puede saber con exactitud las manzanas que serán afectadas por la creciente, permitiendo esto un trabajo mucho más organizado por parte de los respectivos comités de emergencia evacuando solamente a los ciudadanos que serán afectados y no como hasta ahora que por precaución se retiran de las áreas críticas un número mayor.