El presidente Tabaré Vázquez defendió ayer el proyecto de ley de fueros sindicales que tratará hoy el Senado, en el entendido que la iniciativa formó parte de los compromisos que asumió el Frente Amplio antes de las elecciones de octubre de 2004. El mandatario aclaró, además, que no concedió una entrevista solicitada a los empresarios porque el tema estaba en la órbita del ministerio de Trabajo, y manifestó su conformidad con los contenidos del proyecto acordados por la bancada oficialista.
Por su parte, autoridades de las cámaras de Comercio e Industria lamentaron que Vázquez no los haya recibido, y dijeron que era "la primera vez en el año" que le solicitaban una entrevista.
"Fue un compromiso adquirido", afirmó Vázquez ayer, y señaló que la ley de fueros sindicales formó parte de los temas que la coalición prometió a la ciudadanía para que la votaran.
Los comentarios del presidente fueron realizados ayer durante la sesión del Consejo de Ministros en Suárez, tras la difusión de una carta de las cámaras de Comercio, Industria, Construcción y la Asociación Rural, en la que afirman que la ley provocará "graves distorsiones en el mundo del trabajo", "estimulará el corporativismo, la incompetencia, y la rigidez laboral", además de poner en riesgo "la propia institucionalidad".
Por su parte, el titular de la cartera de Trabajo, Eduardo Bonomi anunció al resto del gabinete que hoy concurrirá junto al ministro de Economía, Danilo Astori, a la comisión de Asuntos Laborales del Senado, para explicar la posición del Ejecutivo sobre el proyecto. También asistirá esta mañana a la comisión una delegación de empresarios y otra de dirigentes del Pit-Cnt.
En la reunión de Suárez, Bonomi admitió que en distintas oportunidades recibió a los empresarios para escuchar sus planteos. Recordó que los cámaras manifestaban su rechazo al registro de empresas infractoras, la inversión de la carga de la prueba y la retroactividad al 1º de marzo. Consideró que parte de las demandas fueron contempladas a través de las modificaciones realizadas al proyecto y reivindicó la "reinserción" laboral de los dirigentes despedidos por su afiliación sindical.
El jerarca señaló, no obstante, que una ley "nunca es perfecta, sino que adecua los objetivos con la realidad". "Es correcto plantearse la reinstalación por ser más justo", aseveró. Al igual que Vázquez, Bonomi subrayó: "nosotros nos comprometimos con la gente antes de las elecciones".
DESAZON. "Es lamentable que el presidente no pueda darnos una entrevista. No parece una medida acertada, aunque él puede recibir a quién quiera. Claro que la agenda siempre puede estirarse de acuerdo a la importancia de las reuniones", dijo a El País el dirigente de la Cámara de Comercio, Horacio Castells.
Y siguió quejándose: "Vi en una foto que Vázquez se reunió con el reverendo Moon. Sus inversiones deben ser importantes, pero también lo somos las cuatro cámaras que le pedimos una entrevista. Somos las principales cámaras del país".
El presidente de la cámara de Comercio, José Luis Puig, indicó que el empresariado recibió con "desazón" la negativa de Vázquez, y aclaró que las cuatro cámaras habían solicitado el mes pasado la entrevista en nombre de todo el sector patronal.
"Queríamos transmitirle personalmente nuestra posición (sobre el proyecto de ley de fueros sindicales), sin que le tengan que comentar otros. Nosotros consideramos que es un tema muy importante, él tendrá sus prioridades", afirmó Puig.
Similar opinión dio el presidente de la cámara de Industria, Washington Burghi: "lo lamentamos mucho. Nos hubiera gustado que escuchara cómo pensamos y cuáles son nuestras objeciones (sobre el proyecto). Era la primera vez en el año que le pedíamos una entrevista".
Por su parte, el presidente de la Cámara de la Construcción José Ignacio Otegui quitó trascendencia a la negativa de Vázquez, y dijo que los empresarios "deben ser proactivos".
DISPARATE. La posición empresarial no parece ser uniforme. Desde la Asociación Nacional de Micro y Pequeñas Empresas (Anmype), su presidente Ricardo Posada mostró asombro por la carta enviada a Vázquez por las cuatro cámaras mencionadas, y dijo que no representa a la totalidad del empresariado.
Posada rechazó que la ley de fueros sindicales ponga "en riesgo la institucionalidad" o constituya un "desincentivo para la inversión y el empleo", algunos de los conceptos manejados en la carta que las cuatro cámaras le enviaron a Vázquez como consecuencia de su negativa a recibir a los empresarios.
"Creemos que no es así, seguramente (la ley) provocará algunos roces y dificultades, pero no es para plantear este disparate", comentó Posada a El País. Y agregó que el duro mensaje empresarial llega en un momento en que "el BID envía felicitaciones al gobierno y los shoppings dicen que crece el consumo".
Sostuvo que Anmype quiere marcar "clara distancia" con esa carta, y que sabe que otras cámaras se encuentran en la misma posición. "Es claro que hay cuatro o cinco cámaras que se cortan solas. Están acostumbradas a manejarse en forma independiente, pero con este gobierno la realidad ha cambiado y —aunque a algunos les duela—ahora somos 16 o 17 cámaras empresariales. El sector empleador debe actuar en conjunto y resolver sus diferencias en lo interno", concluyó Posada.
Blancos y colorados se oponen
Con los votos a favor del Frente Amplio y la oposición de blancos y colorados, el polémico proyecto de ley de fueros sindicales sería aprobado hoy en la Cámara de Senadores.
A primera hora sesionará la comisión de asuntos laborales junto a la de hacienda, donde —a pedido del Partido Nacional— será recibido el ministro de Trabajo Eduardo Bonomi, y el de Economía, Danilo Astori. Luego será escuchada una delegación de empresarios y una del Pit-Cnt, quiénes informarán las respectivas posiciones a los legisladores.
El compromiso del Frente Amplio es votar la iniciativa antes de fin de año y, por esa razón, la izquierda ha acelerado la discusión. Blancos y colorados han criticado, justamente, el "apuro" del oficialismo por votar la norma.
Se prevé que por la tarde el tema sea tratado —y aprobado— en el plenario del Senado. Luego la iniciativa volverá a la cámara de Representantes debido a los cambios incluidos en el Senado al proyecto original votado en julio en Diputados.
El nuevo texto fue acordado por los senadores de la izquierda después de varias semanas de discusión, y también cuenta con el visto bueno de la Mesa Política del Frente Amplio.
Establece la "reinstalación al lugar de trabajo" para todos los empleados despedidos por su afiliación gremial. Como punto a favor de los empresarios, se quitó la retroactividad de la norma y el registro de empresas infractoras a la libertad sindical. La inversión de la carga de la prueba se mantuvo vigente sólo para la dirigencia gremial.
Habrá dos procedimientos ante la Justicia: acción de amparo para los dirigentes sindicales y fundadores de gremios (dura un mes), y juicio incidental (unos seis meses) para los demás trabajadores sindicalizados.
Otros cambios favorecen a los trabajadores: se incorpora la licencia sindical, así como el derecho a percibir los jornales generados durante el proceso de reinstalación.
De todos modos, el Pit-Cnt decidió que hoy sugerirá a los legisladores la inclusión de "dos correcciones" al nuevo proyecto.
Conferencia
Las cámaras empresariales tienen previsto llamar mañana a conferencia de prensa para dar a conocer la posición de todo el sector empleador sobre el proyecto de fueros sindicales. En una reunión realizada el jueves pasado, los presidentes de las 17 gremiales acordaron presentar una posición común. Fuentes patronales informaron que en los hechos hay dos posiciones distintas: una de oposición firme a lo propuesto (que se habría impuesto) y otra de mayor flexibilidad. "Queremos que todos se enteren que las cosas van a andar mal (si se aprueba la ley)", dijo a El País el presidente de la Cámara de Comercio, José Luis Puig.