SANTIAGO | AGENCIAS y
EL MERCURIO/GDA
Pese a que Michelle Bachelet (54) obtuvo el 45,95% de los votos, quedó flotando en el aire una sensación si bien no de derrota, de insatisfacción en el comando de la candidata oficialista. "Nuestro resultado pudo ser mejor", dijo la propia ex ministra de Defensa la misma noche del domingo, cuando las urnas determinaron que el presidente de Chile se conocerá el 15 de enero, con la segunda vuelta electoral.
Si bien las encuestas previas al domingo le dan la victoria en el balotaje, en tiendas de la Concertación para la Democracia —que desde 1990 gobierna Chile— ya no se tiene por seguro el triunfo en enero y apunta a redoblar los esfuerzos en el mes que resta para la segunda vuelta.
Bachelet recibió el apoyo del presidente Ricardo Lagos, socialista como ella y cuya popularidad se encuentra en el 71% a tres meses de dejar el cargo. La Concertación recibió el 51,77% de la votación en las simultáneas elecciones parlamentarias. Sin embargo, su presidenciable obtuvo un resultado que, en ese contexto, los analistas consideran inferior a lo esperable.
El comando electoral de Bachelet recibió críticas por una supuesta "pasividad" y exceso de confianza en un triunfo casi asegurado en primera vuelta. La presidenciable no perdió el tiempo y ya en la noche del domingo convocó a un acto para hoy en la cancha de tenis del Estadio Nacional de Santiago.
Su nueva estrategia incluye la incorporación de algunos parlamentarios de la Concertación que obtuvieron altas votaciones a la "primera línea de combate" electoral.
"Bachelet debe convertirse en la verdadera heredera de Lagos, es decir con una postura de centro para atraer votos moderados", afirmó el politólogo Patricio Navia.
OPOSICION. Con una campaña electoral iniciada a mediados de año "desde cero", el millonario empresario Sebastián Piñera (56) alcanzó el 25,41% de los votos que le permitirán disputarle a Bachelet la presidencia en el balotaje. Su postulación al frente de Renovación Nacional (RN) significó una variante más moderada de la derecha chilena, que también postuló a Joaquín Lavín por la Unión Democráta Independiente (UDI), que atrapó al 23,22% del electorado.
Así como en tiendas de Bachelet quedó una sensación ambigua, para el comando de Piñera los resultados del domingo dejaron un regusto triunfal.
La oposición oficializó ayer una alianza estratégica. Tras una reunión de 45 minutos entre ambos líderes opositores, el ex líder de la UDI —ex asesor de la dictadura de Augusto Pinochet— se convirtió en el presidente del Consejo Político del comando de Piñera.
De esta manera se cumplió un acuerdo tácito entre ambos candidatos que uno apoyaría al otro que alcanzara la segunda vuelta electoral.
"Lo que yo quiero es convencer a las personas que votaron por mí, que apoyen ahora a Piñera, porque siento que el proyecto de cambio se representa mejor con él, con la alternancia en el poder", señaló Lavín a la salida de la reunión.
Los votos de Piñera y Lavín sumados representan el 48,63% del electorado, una fuerte base para las posibilidades de la oposición, más tomando en cuenta que el otro presidenciable, el izquierdista Tomás Hirsch, quien reunió el 5,4% de los votos, no ha manifestado simpatías por Bachelet ni por el modelo económico que postula la Concertación e incluso adelantó que votará nulo el 15 de enero llamando a sus seguidores a imitarlo.
SIGUE CAMPAÑA. Pero Bachelet cuenta con dos factores a su favor en las "alianzas" pre balotaje. El 80% de los electores de Hirsch son comunistas, quienes no solo están proclives a una alianza con la socialista ante la disyuntiva entre ella y un gobierno derechista. Solo con esos votantes ya se conseguiría la mayoría absoluta.
Además, los analistas descreen que todos los votantes de Lavín se pasen automáticamente a Piñera. Mucho tiene que ver los duros enfrentamientos entre partidarios de uno y otro durante la campaña electoral.
Sin que se hayan acallado las urnas, las frases electorales volvieron ayer a estar sobre el tapete. El senador de RN y jefe de campaña de Piñera, Alberto Espina, aseguró que Bachelet "es mala candidata y será mala presidenta".
Estas declaraciones obtuvieron pronta respuesta. Bachelet apuntó al gasto electoral propagandístico de ambos derechistas, U$S 1.100.000 (el 69% de lo invertido por todos los partidos) al calificarlo como "obsceno".
"Piñera decía que no podía ser socio de Lavín por ser el personaje con mayor rechazo. Y ayer estaban abrazados...bueno, eso es parte de la democracia", afirmó a su vez el ministro del Interior Francisco Vidal.
Oficialismo dominó el Parlamento
El oficialismo dominará las dos cámaras del Congreso al entregarse ayer los resultados finales de la elección realizada el domingo.
La Concertación para la Democracia — coalición gobernante integrada cuatro partidos de centro e izquierda— alcanzó el domingo 51,77% de la votación parlamentaria. En Diputados llegó a 63 legisladores mientras que la oposición derechista logró el 38,70% con 56 escaños. Un independiente completa los 120 integrantes de la Cámara Baja.
Pese a ello, el sector individual más fuerte de Diputados es la opositora Unión Demócrata Independiente (UDI), de Joaquín Lavín, quien con el 22% del electorado desplazó a la oficialista Democracia Cristiana (DC) como primera fuerza política del país (20,78%).
SENADO. En el Senado, el oficialismo logró una mayoría de 20 senadores, contra 17 derechistas y un independiente.
El presidente Ricardo Lagos expresó ayer la necesidad de modificar el sistema electoral binominal, que favorece a la oposición derechista al lograr prácticamente la misma cantidad de cargos, pese a ser minoría.
Como esa reforma requiere de un alto quórum, la mayoría oficialista debería tener el apoyo de algunos derechistas para aprobarla. AP
Comicios
Computado el 99,32 por ciento del padrón, Michelle Bachelet, de la gobernante Concertación por la Democracia, obtuvo 3.167.739 votos; Sebastián Piñera, de Renovación Nacional, 1.751.866; Joaquín Lavín, de la Unión Demócrata Independiente, 1.601.169; finalmente Tomás Hirsch, de Juntos Podemos Más (comunistas y humanistas), obtuvo 372.609 adhesiones.
Un visitante distraído ni se hubiera dado cuenta de que el domingo era día de elecciones en Chile. No se veían banderas, ni caravanas de autos, ni militantes enfervorizados ni bocinas estridentes. Conocido el resultado, apenas un millar de personas se reunió ante el hotel donde estaba Bachelet para escuchar su breve discurso. Lo mismo pasó con Piñera.
El ex dictador Augusto Pinochet perdió casi todo su protagonismo en el mapa político chileno. Con los resultados parlamentarios del domingo, el senador Sergio Fernández (UDI) perdió su banca para la próxima legislación. Era el último ministro de la dictadura (del Interior) que aún estaba en la Cámara Alta.
Otra de Pinochet. Se anuló un voto a favor suyo en un circuito ubicado en la Scuola Italiana. La papeleta era muy similar a las que estaban en liza solo que tenía la imagen del ex dictador junto a la leyenda: "Es el único candidato".
Entre los legisladores electos que Bachelet llamará a la "primera línea de combate" con miras al balotaje está la ex canciller Soledad Alvear, electa senadora por Santiago de la Democracia Cristiana, dentro de la Concertación. Alvear obtuvo el domingo 563.386 de las preferencias, un 43,66% del total. Alvear ya jugó un rol clave en el anterior balotaje que llevó a la presidencia a Ricardo Lagos, en enero de 2000.