El presidente del Banco República, Fernando Calloia, dijo a El País que la nueva regulación propuesta por el Banco Central para los créditos reestructurados permitirá que grandes empresas vuelvan a acceder al crédito e impulsar así planes de inversión.
La norma habilita que los créditos que fueron y los que serán reestructurados con quita puedan mejorar su calificación crediticia en virtud del cumplimiento de sus obligaciones y de la amortización de parte de las obligaciones.
La disposición que regirá a partir de enero supone que se calculará el valor actualizado con el original. A partir de ese coeficiente y si el deudor cumple con los pagos por 18 meses o el cuarto del plazo de la reestructuración puede mejorar su calificación de crédito. Las mejoras sucesivas serán de acuerdo a la amortización de capital que realicen los titulares de los créditos.
La norma regirá para las operaciones de reestructura que se realicen a futuro en tanto sobre las ya acordadas se puede optar por seguir el régimen actual o aplicar el que regirá desde el 1º de enero de 2006.
Hasta hoy las reestructuras que preveían quitas debían tener la mayor calificación de riesgo y por lo tanto los bancos debían constituir previsiones sobre el total del valor.
El superintendente de instituciones de intermediación financiera, Fernando Barrán, dijo a El País que el régimen propuesto "es más eficiente".
En el caso del BROU la norma asegura obtener una mejor calificación para créditos que están en el fideicomiso y que tienen buen grado de cumplimiento en los dos últimos años. A partir del ajuste, estas cuentas mejorarán su calificación, valdrán más y serán compradas al fideicomiso por el República u otros bancos privados.