El "vicio" se mantuvo oculto en Atlántida

| La producción de "Vicio en Miami" se trasladó a Atlántida. Incluso el acceso al espacio aéreo estaba restringido

"No, negativo, no se puede pasar". Esta fue la respuesta que se oyó desde el handy del oficial de Tránsito, después que consultara si era posible que los periodistas cruzaran la cinta amarilla.

Esta cinta, que indicaba con sutileza "Pare", rodeó las ocho cuadras donde se montó el set de filmación en Atlántida para el rodaje de "Vicio en Miami". Más de 120 técnicos de Metrópolis Films y 140 técnicos de Hollywood participaban del rodaje en el balneario, que comenzó ayer a las 8 de la mañana y se extendió hasta las 21 horas.

El clima era propicio para un día de filmación: sol radiante y suave brisa. Sobre la rambla Tomás Berreta, dos construcciones realizadas sobre la base de madera así como el Hotel Rex eran parte del escenario que recreaba la ciudad de La Habana, Cuba.

Sin embargo, afuera del set, lo único que se vislumbraba eran docenas de camionetas, ómnibus y algunos autos antiguos, como una reluciente Chevrolet Bel Air del 55.

Fuentes de la producción dijeron que los actores llegaron al set a las 5:15 de la madrugada, un horario inimaginable para cualquier intruso. Hacia las 6 de la mañana, el apoyo logístico de Policía, Bomberos y oficiales de Tránsito de la Intendencia Municipal de Canelones ya estaba montado, bajo la orden de no dejar pasar "a nadie que no fuera de la producción".

Si la intención era mantener el rodaje de la película bajo estricta privacidad, lo lograron. Desde la rambla y a cualquier calle que desembocase al set, era imposible acceder.

Los que quisieron despistar a la vigilancia y se aventuraron por la playa, se encontraron con marinos de la Prefectura de Atlántida, que contaban con un bote y una moto de agua, por si las dudas. "Tendríamos que haber usado el helicóptero", dijo alguien en broma, aunque esta hipótesis no sonó tan disparatada para los productores, que también solicitaron "exclusión aérea sobre la zona del rodaje".

El halo de misterio en torno a la producción sólo sirvió para despertar la curiosidad de los allí presentes. De a poco, se fueron congregando en la rambla personas que llegaban en bicicleta, moto o a pie, y que observaban con paciencia el ajetreo poco usual para el balneario.

Los vecinos que vivían en la zona de locación, recibieron diez días antes una notificación por carta de los productores, disculpándose por la molestia que originaría el rodaje.

También recibieron una acreditación para poder pasar libremente al set, aunque se les pidió que en determinados momentos del rodaje no salieran de sus casas. "Estamos contentos con esto. No nos molesta para nada", aseguró una vecina. "Incluso a una modista que vive cerca de donde filman le pagaron por el día para que no vayan clientes".

Aunque tenían la oportunidad de estar en el set, mantenían el perfil bajo y preferían circular por la zona sin acercarse demasiado a la zona de filmación.

La directora de la Oficina de Turismo de Canelones, Susana Prats, fue la primera en dar noticias sobre el rodaje. Sonriendo, cruzó la cinta amarilla y dijo que la filmación estaba "tranquila". "Afuera, hay dos chicos jugando a la pelota y una pareja que camina abrazada. Circulan autos antiguos que tienen matrícula cubana. Es todo silencio, ya que ahora están filmando dentro de la casa", dijo Prats.

ESCENARIOS. Mientras el actor irlandés Colin Farrell —al que sólo se le permite ser Sonny Crockett en el país— y la actriz china Gong Li filmaban una de las escenas de amor más importantes de la película, el escenario a ocho cuadras del set de filmación era igual de tórrido.

La simple visión de una camioneta con vidrios polarizados o alguien que ostentara la acreditación correspondiente era suficiente para que los cronistas y vecinos se aglomeraran con la esperanza de ver a alguno de los actores.

Se corrió el rumor de que al mediodía los actores harían un "break" para almorzar. Sin embargo, las horas pasaban y sólo se avistaban técnicos de producción.

Hacia las 13 horas, un carrito de golf se acercó a la cinta amarilla y un joven con camisa blanca y aspecto desaliñado parecía ser Colin Farrell. A los diez minutos, pasó nuevamente, esta vez protegido por un paraguas. Sin embargo, se pudo comprobar que se trataba de su hermano, Eamon Jr., traído para acompañar al actor y despistar a la prensa.

La insistencia del público y el pertinaz campamento que se armó fuera de la zona de locación no llamó demasiado la atención de los productores. Algunos, a lo lejos, saludaban. La cinta amarilla marcaba una firme línea divisoria entre la recreación de La Habana y el balneario de Atlántida.

Sin festejar

No todos los residentes de Atlántida estaban contentos con la filmación de "Vicio en Miami". Una vecina aseguró que su hija, de diez años, se puso "muy triste" cuando se enteró de que ya no podría festejar su cumpleaños en el Club de Pesca de Atlántida y disfrutar de la playa. En cambio, debió trasladar el festejo a la casa de una amiga. "No es lo mismo, porque no pueden jugar afuera y están encerradas", dijo la vecina.

Los vecinos disponían de un pase para el set

El rodaje de "Vicio en Miami" es en Montevideo, Atlántida y posiblemente Colonia. Tras filmar en la Ciudad Vieja y Parque Rodó, la producción se trasladó ayer a Atlántida, donde ocurren alguna de las escenas más importantes del film.

El film está protagonizado por el irlandés Colin Farrell, la china Gong Li y el estadounidense Jamie Foxx, y es una recreación de la serie de 1984, que narra las aventuras de dos policías antinarcóticos de Miami, Sonny Crocket y Ricardo Tubbs. La película es producida por Universal y tiene un coste de U$S 133 millones.

En el balneario de Atlántida, la producción de "Vicio en Miami" alquiló y cercó ocho cuadras, y construyó dos casas de madera que simulan ser mansiones.

La arquitectura art-decó de algunas casas del balneario fue lo que convenció al director de la película, Michael Mann, a filmar en Atlántida y recrear la ciudad de La Habana, Cuba.

Además de montar las casas, la producción compró algunas palmeras, sacó algunos árboles y envejeció fachadas. Se estima que el rodaje en Atlántida continuará el jueves y viernes de esta semana.

Ayer fue el primer día de rodaje en el balneario. El horario se extendió desde las 8 de la mañana hasta las 21 horas, y los vecinos que vivían en la zona del set debían mostrar su identificación para atravesar las vallas dispuestas.

Según comentaron a El País, no se sentían molestos por este procedimiento. Por el contrario, les resultaba "divertido" formar parte de este movimiento. "Es algo que nunca vimos", aseguró una vecina.

A los pescadores de la zona, se les solicitó no pescar hasta el sábado. Uno de los vecinos, dueño de una pescadería próxima al Club de Pesca de Atlántida donde estaban filmando, dijo que esta medida no los perjudicaba.

No todos se dejaron encandilar por la presencia de famosos actores. Ursino Gómez, si bien vivía al lado de la carpa que se montó para el almuerzo de los productores, técnicos y actores, decidió estar del otro lado de la valla.

Impávido ante tanto movimiento, dijo no conocer a los actores ni el motivo que los traía a Atlántida. "Tampoco me preocupa saberlo", dictaminó.

A su vez, dos jóvenes se quejaban de que no los dejaban "ir a la playa", si bien lo que querían realmente era acercarse al set de filmación. "Hay un amigo nuestro que está ahí, porque le alquilaron el auto a 200 dólares por día", dijo uno de los jóvenes.

Incluso los oficiales de Tránsito y la Policía, que mantenía una celosa vigilancia en las calles que daban al set, se detenían a hablar con los vecinos. "Hasta nosotros queremos ver algo y no podemos", aseguró uno de los oficiales.

Y así será durante los próximos días de filmación, ya que la consigna es mantener la privacidad.

Datos

De la Prefectura de Atlántida fueron contratados 12 marineros en dos turnos de 7 horas, y fueron dispuestas dos embarcaciones para el mar.

También se decretó que el espacio aéreo encima de la zona de rodaje era "zona de exclusión".

Se dispuso de 40 oficiales de Tránsito de la Intendencia Municipal de Canelones a lo largo de la semana, durante 24 horas, para delimitar una zona de exclusión de 8 manzanas.

Del equipo de Metrópolis Films, son alrededor de 140 técnicos y productores que trabajan en el set de "Vicio en Miami", y de Universal alrededor de 180.

A los vecinos que viven en la zona de locación, se les otorgó una acreditación para que pudieran pasar libremente al set.

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