La reforma de la Ley de Extranjería en España, que entró en vigencia en diciembre de 2003, podría complicar la situación de varios uruguayos que viven como residentes temporales o en situación de irregularidad en el país.
Según alertó la Asociación de Inmigrantes Uruguayos (AIU) y el Centro Uruguayo de Madrid, esta reforma introdujo la modificación de la Ley de Bases de Régimen Local, fijando la "obligatoriedad de renovación periódica cada dos años de las inscripciones padronales de todos los extranjeros no comunitarios sin autorización de residencia permanente".
Esto quiere decir que todos aquellos uruguayos con autorización de residencia temporal o en situación de irregularidad, deben reempadronarse antes del 21 de diciembre. De lo contrario, serán dados de baja automáticamente sin previo aviso, lo que supone la pérdida de ciertos beneficios que otorga estar empadronado.
Según explica Marta Echarte, cónsul general en España, el empadronamiento es lo primero que debería hacer un extranjero al llegar a España: "Significa registrarse en el ayuntamiento donde vive. A residentes irregulares les da la oportunidad de acceder a la tarjeta de atención sanitaria, algo muy importante porque significa que accedés al servicio de salud pública".
Además, de acuerdo a la cónsul, el empadronamiento sirve como prueba de antiguedad de residencia en el país cuando se quiere solicitar la regularización en España.
SORPRESA. Hasta esta reforma, el empadronamiento no debía renovarse. Aunque la reforma entró en vigor el 22 de diciembre de 2003, muchos uruguayos no estaban al tanto de que debían renovar el empadronamiento antes del 21 de diciembre de este año. "No hubo ningún comunicado oficial", indica Echarte, aunque considera que no fue un acto de mala fe por parte de las autoridades.
"Muchos uruguayos se enteraron de este procedimiento al sacar el carné de salud o vacunarse, y se les entregó un certificado indicando que debían reempadronarse", cuenta Echarte.
Sin embargo, el portavoz del Centro Uruguayo de Madrid, Juan Sotelo, dice que además de la falta de un comunicado oficial, saben de tres ayuntamientos que deliberadamente informan que la renovación del empadronamiento no es necesaria, cuando se sabe que esto no es así. "Se teme que a partir de ahora haya una avalancha de extranjeros que acudan a los ayuntamientos, y para ellos significa más trabajo", considera Sotelo.
Por esta razón, la AIU y el Centro Uruguayo ya se han puesto en marcha para alertar a los uruguayos. Según indican en su comunicado, la renovación del empadronamiento será continua: esto es, cada dos años deberán pasar por el mismo proceso.