CARACAS | THE ECONOMIST
Si no fuera por un descubrimiento accidental de una pieza de software anómala, las elecciones parlamentarias de hoy en Venezuela hubieran transcurrido en relativa normalidad. Es cierto, menos de 30% hubiera ido a votar e iban a aparecer los habituales reclamos de fraude. La oposición se ha quedado afónica en los últimos años, alegando mala praxis del Consejo Electoral (CNE), que se supone es independiente pero está dominado por seguidores de Hugo Chávez. Pero igual todos iban a ir a votar.
Pero una semana antes de la elección, seis partidos que congregan cerca de la mitad de los candidatos opositores, se retiraron. Eso incluye al grupo más grande, Acción Democrática (AD), los socialdemócratas que dominaron la política venezolana entre 1958 y 1998. Tienen 23 bancas en la saliente Asamblea Nacional de 165 miembros. El partido nunca había boicoteado una elección e incluso participó en algunas organizadas por dictaduras militares. Primero Justicia, un partido nuevo y en crecimiento, que como AD está comprometido con las políticas electorales, también anunció su salida de la contienda. Al principio el gobierno aseguró que la oposición intentaba ocultar su falta de respaldo y habló de un plan de golpe de Estado financiado por Estados Unidos. El vicepresidente, José Vicente Rangel, incluso afirmó que la oposición se fuera "al carajo" aunque posteriores comentarios fueron menos radicales.
La retirada opositora (que además incluye al socialcristiano Copei, Proyecto Venezuela, y el bloque de la "Zulianidad") fue provocada por una auditoría de rutina de los observadores internacionales en las máquinas de votación electrónica. Un técnico de la oposición descubrió un archivo que permitía a la máquina guardar la secuencia en la que eran depositados los votos. Los centros de votación también tenían máquinas lectoras de huellas digitales, por lo que cada voto podría, en teoría, ser asociado con un votante. Que el voto no fuera secreto es importante en un país en el que el gobierno ha usado información electoral para negar empleos y servicios oficiales a opositores.
El CNE suspendió la auditoría. Los opositores mantuvieron una reunión urgente con los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA). De acuerdo a una fuente diplomática, el jefe de la delegación de la OEA le comunicó a Rangel que la oposición se retiraría si no se quitaban las máquinas identificadoras de huellas digitales. El lunes, el presidente del CNE anunció que así se haría.
Pero el mensaje de la oposición fue contundente: sus votantes no participarían de un comicio organizado por la actual autoridad electoral. Así que los líderes opositores pidieron una postergación.
Hay mucho en juego. Los seguidores de Chávez tienen una escasa mayoría (86 a 79) en la asamblea saliente. Las encuestas muestran que el presidente aún tiene el apoyo de cerca de la mitad de los venezolanos, aunque ha caído desde el 70% de comienzos de año. Un sistema electoral complicado significa que una pequeña mayoría del voto popular podría convertirse en cuatro quintos de las bancas en la asamblea. Con esa clase de mayoría, Chávez se sacaría de encima las últimas trabas constitucionales hacia un sistema socialista como el que ahora pregona.
El presidente está en el poder desde 1999. Buscará un nuevo mandato de seis años en diciembre de 2006. Sus seguidores planean reformar la Constitución para permitirle quedarse más años. El papel de la oposición a partir de ahora es menos claro. Las burlas del gobierno tienen un sustento. Los votantes están cansados de las disputas de la oposición, su falta de liderazgo, ineptitud para presentar ideas claras y sus garrafales errores tácticos. Algunos proponen la desobediencia civil, aunque sería llevar las cosas a un terreno que Chávez sabe manejar muy bien. (Traducción: Fernán Cisnero)
Detalles
- Unos 14.469.027 millones de venezolanos están convocados para elegir 167 diputados a la unicameral Asamblea Nacional, 12 legisladores al parlamento latinoamericano y cinco al Parlamento andino.
- Se retiraron de la contienda los partidos Acción Democrática, Primero Justicia, el socialcristiano Copei, Proyecto Venezuela, y el bloque de la Zulianidad.
- Los electores votan en los 9.387 centros de votación instalados en 23 Estados y en la capital Caracas. En Venezuela, el voto no es obligatorio desde 1999.
- Algunos dirigentes oficialistas han asegurado que entre las prioridades de la nueva Asamblea estará la modificación de la Constitución para ampliar el período del presidente, gobernadores, alcaldes, diputados y concejales. Esta modificación le permitiría a Chávez gobernar, de resultar reelecto el próximo año, más allá de 2012. En la actualidad el período presidencial es de seis años.