Roma y Ciudad del Vaticano - Sólo el 5 por ciento de los más de dos millones de niños menores de 14 años con HIV en el mundo están bajo tratamiento médico, denunció Unicef en la víspera del Día Mundial del Sida, al tiempo que el papa Benedicto XVI calificó como "alarmantes" las cifras de enfermos.
Más de 40 millones de personas viven con HIV en el mundo, según el informe de ONU de 2005, año en el que fallecieron 3 millones de personas por enfermedades relacionadas con el Sida, 500.000 de ellas niños.
El presidente italiano de Unicef, Antonio Sclavi, anunció hoy a ANSA el inicio de una campaña mundial llamada "unidos por los niños, unidos contra el Sida" para la cual se necesitarán 55 mil millones de dólares.
Sclavi explicó que aún faltan 18 mil millones de dólares por lo cual solicitó la movilización de fondos por parte de voluntarios y gobiernos.
Los objetivos de esta campaña son prevención del contagio y contención de la enfermedad.
De acuerdo al informe de ONUSIDA lanzado la semana pasada, "sin medidas de prevención, cerca del 35 por ciento de los niños nacidos de madres seropositivas contraerán el virus".
Si bien la transmisión maternoinfantil ha sido prácticamente eliminada de los países industrializados y la cobertura de los servicios maternoinfantiles está mejorando en muchos otros lugares, esos servicios siguen siendo muy insuficientes en la mayor parte de Africa subsahariana, precisó el reporte.
"Justamente Africa subsahariana sigue siendo la región más afectada del mundo, dado que el 64 por ciento de las nuevas infecciones (más de tres millones de personas) ocurren en este subcontinente", según el informe.
Por su parte, el papa Benedicto XVI, en un llamado realizado al término de la audiencia general, subrayó que la iniciativa de la Jornada Mundial contra el Sida promovida por las Naciones Unidas "intenta llamar la atención sobre el flagelo del Sida e invitar a la comunidad internacional a un renovado empeño en la labor de asistencia solidaria hacia todos los afectados".
"Me siento cercano a los enfermos de Sida y a sus familias, e invoco para ellos la ayuda y el consuelo del Señor", afirmó Benedicto XVI ante los cerca de 20.000 peregrinos congregados bajo la lluvia en la plaza de San Pedro del Vaticano.
El Papa también recordó que la Iglesia, siguiendo de cerca el ejemplo de Cristo, "siempre ha considerado el cuidado de los enfermos como parte integrante de su misión", y dijo que las "cifras sobre la difusión del mal son alarmantes".
"Aliento por tanto las numerosas iniciativas promovidas para acabar con esta enfermedad, de manera especial de las comunidades eclesiásticas",precisó.
ANSA