TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO
Si bien la intención de las dos partes es agotar las instancias de negociación en torno a una mesa, en la asamblea de los productores arroceros de ayer surgieron algunas voces que consultaron por la alternativa de un arbitraje para la definición del precio definitivo del arroz producido en la zafra 04/05. El último arbitraje se registró en la década del 90 y en sucesivas zafras, molinos y productores acordaron sin recurrir a este mecanismo.
Los productores reclaman una actitud solidaria de parte de los industriales a la hora de "soportar el chaparrón", dijo el presidente de Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Hugo Manini.
La industria pone encima de la mesa el aumento de los costos de producción, el tipo de cambio, fundamentalmente y la perdida de terreno de Brasil como principal mercado. "Es una realidad, todo eso es verdad, pero nosotros dijimos nunca más a una realidad, nunca más vamos a soportar el chaparrón y dejar de pelear hasta el último productor para que no quede un 30% por el camino, como quedaron en el período 1999-2003; si hay que compartir pérdidas las tendremos que compartir entre ambas partes", estableció la Asamblea. Mientras la Industria salió a la cancha con una propuesta inicial de U$S 6,83 (20 centavos por debajo del provisorio fijado en junio), los arroceros expusieron su expectativa de obtener un precio de U$S 7,49 por bolsa de 50 kilos. Este precio incluía la utilidad de la industria estimada en unos U$S 0,18.
Los industriales plantearon que para iniciar la conversación se quitaran esos 18 centavos, lo que dejaría el techo en U$S 7,31. La ACA respondió solicitando que el piso de la negociación fuera un provisorio de U$S 7,03, lo que acercaba los extremos. En definitiva no se plasmó y la última reunión antes de la Asamblea de productores se levantó así. En la zafra pasada el cereal ocupó alrededor de 165.000 hectáreas, con rindes un poco por debajo de la zafra anterior. En el ejercicio 2003-2004, el área había crecido a 195.641 hectáreas, produciéndose 1.320.576 toneladas, con rindes promedio de 6.750 kilos por hectárea.
VENTAS. Este año no se pudo vender a Brasil el 50% o 60% de la producción que se coloca habitualmente. Por un lado, la producción brasileña creció y por otro, primero la presión de sus productores y posteriormente algunas medidas adoptadas a nivel de la frontera, dificultaron la colocación del cereal uruguayo. Los molinos debieron apuntar en otras dirección y el principal comprador de arroz uruguayo paso a ser Irán, en donde se volcaron 210.000 toneladas del cereal elaborado, seguido de Perú; se ha vendido hasta el momento un 85% de la cosecha. Del 15 % restante, un tercio es grano partido, de bajo precio.