Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) especializada en lavado de dinero elogió la ley aprobada por el país el año pasado, pero alertó sobre la falta de aplicación de varios puntos de la normativa.
Los técnicos del FMI terminaron ayer su trabajo de más de dos semanas tras lo cual evaluarán con el gobierno un borrador de informe que Uruguay quiere presentar en la próxima reunión del Grupo de Acción Financiera de Sudamérica (Gafisud) que se hará en diciembre en Buenos Aires.
En el gobierno se reconoce que todavía no se llevaron a la práctica disposiciones previstas por la ley de 2004, lo que fue marcado por la misión.
Los técnicos señalaron la falta de acceso a la titularidad de las propiedades inmobiliarias debido a que los registros no incluyen el nombre de las personas y sólo el padrón. "Estamos trabajando con la Dirección General de Registros pero va a llevar un tiempo", dijo a El País el titular del Centro de Capacitación para la Prevención del Lavado de Activos de la Presidencia, Ricardo Gil.
El funcionario dijo que la eliminación de las Sociedades Anónimas Financieras de Inversión (Safis) prevista en la reforma tributaría va en línea con las recomendaciones de los organismos especializados en combatir el lavado, lo que habrá complacido al FMI.
Fue más allá y dijo que se debería "alentar" el hecho que las sociedades anónimas permitan conocer a sus titulares (nominativas) sobre las que resguardan la identidad de los mismos (al portador). Si bien no existe una relación causa-efecto entre las sociedades anónimas con acciones al portador y el lavado de dinero, Gil dijo que éstas son "un riesgo".